sábado, 2 de julio de 2011

Cuando sale el sol


Cuando sale el sol

El niño de tres años no solo tiene a flor de labio esta pregunta, fácilmente en el día puede hacer tantas preguntas como lo ordene su inteligencia y en verdad creo que la respuesta que imaginemos podrá ser convincente o no, pero cumple con la expectativa infantil.

Es claro que no debemos inventar respuestas porque la mente de un niño a esa edad es una esponja y si le inventamos una respuesta errónea, corremos el riesgo de perjudicar esa maravillosa computadora que comienza a programarse.

Basta con observar lo que pasa en las familias donde le léxico utilizado no cumple con los mínimos requisitos e inclusive se manifiesta una gran alegría cuando un niño así de tres años emite palabras no gratas o groseras.

El caminar de los niños de tres años, en medio de tantos conflictos creados por los adultos, que de manera irresponsable trata de festejar las incongruencias que pronuncia ese niño sin siquiera entender lo que está diciendo.

Muchas veces he comparado a ese tipo de actitudes a lo que ocurre cuando configura la computadora personal una persona equivocada y pensamos que es la computadora la que no sirve y se trata solo de una manera equivocada de configurar.


No existe tanto riesgo si nuestra computadora no funciona correctamente, se borra lo escrito y se vuelve a configurar ahora con una persona responsable en verdad y asunto arreglado.


Lamentable es que en un niño no podemos hacer lo mismo, porque la capacidad de almacenamiento de información es de magnitud que hasta este momento podemos imaginar solo parcialmente, de manera que el daño no se puede corregir.


Cuando se habla de educación resulta tan amplio el concepto que es muy difícil imaginar lo que cada persona piensa en función de la educación. 

Ocurre también que muchos papás insisten en enviar a sus niños a la escuela, cuando superan los tres años de edad, sin pensar que esa edad es la adecuada para que el niño aprenda los principios en el seno familiar.

Es como la comida, los enterados afirman que un niño debe comer suficiente y nutritivo hasta los cuatro años para evitar enfermedades peligrosas.

Pero si insisten los papás en desprenderse a esa edad de sus niños, lo que están provocando es suficiente para que cuando lleguen a edad mayor se manifiesten actitudes adversas.

Creo que es muy importante hacer énfasis en estos asuntos, pues en los niños es donde está el verdadero futuro de las naciones, el verdadero futuro de la sociedad, eso es salud social.

Ya habrá tiempo de que esos niños ingresen a estudios secundarios o mayores, para que aprendan con la sencillez que le caracteriza al joven, todas las palabras y actitudes contrarias a las buenas costumbres.

Pero mientras sean niños de tres años, nada ni nadie tiene derecho a celebrar la mala utilización del idioma, que el nuestro es maravilloso y se eleva cuando se utiliza de manera correcta.

Mi recomendación es: Disfruten papás, cuando sus niños de tres años cuestionen cuando y porque sale el sol, o porque se hace de noche o porque llueve, disfruten de verdad.

Quiero ser mejor papá

hoy imaginamos


Por: Julio Torres. Cuando una persona nace dentro de una familia bien estructurada, donde por varias generaciones se ha escrito una historia de éxito, es posible que sus miembros sean exitosos también.

No así cuando el origen de la familia ha siso cismático o simplemente ha sufrido algunos accidentes simples o complejos pero accidentes al fin, lo más seguro es que no exista un punto de referencia adecuado y el resultado sea contrario.

Regreso al punto de la familia donde el padre es profesionista clásico, ya sea abogado, médico, ingeniero o comerciante y sus descendientes por inercia o por mandato han seguido la tradición y todo se desarrolla normalmente.

Tomando el ejemplo anterior, imaginemos que por accidente el padre cabeza de familia pierde la vida, lo más seguro es que la historia cambie inclusive radicalmente para mal más que para bien.

Creo que en ambos casos siempre va a existir un riesgo que podríamos calificar como imponderable, pero aún así, pienso que la única manera de sortear este tipo de imponderables solo se consigue con una preparación adecuada.

Es muy importante que un buen padre se prepare por lo menos para entender cuando debe o no conducirse con el tacto necesario para no caer en fanatismos mal sanos que solo le conducirán a determinados vicios.

Muchas veces esos vicios a los que me refiero parecen simples y sencillos pero que en si mismos encierran peligros tan devastadores que pueden destrozar a cualquier familia.

Comienza por tomarse un tiempo para reunirse con los amigos y quizás jugar cartas o cualquier otro tipo de pasatiempo, y poco a poco ese pasatiempo crece hasta convertirse en juego de apuesta económica pequeña e inocente.

El tiempo hará que esa pequeña inocencia se traduzca, también poco a poco en el aumento del monto a jugar hasta que se convierte en una bola de nieve que va a ser muy difícil de detener con desearlo simplemente.

Paulatinamente empleará más tiempo en el rato de diversión con los amigos, aumentará también el monto de las apuestas, escatimando un tiempo valioso que la familia le reprochará en su momento.

Lo que empezó como un pasatiempo inocente se va convirtiendo en un vicio, y los vicios no cabe duda que se transforman en patologías que a su tiempo van a requerir de una atención profesional.

Esa atención profesional solicita una erogación económica para atenderla como es debido, y eso acarrea un nuevo conflicto, ahora se multiplican los gastos y el detrimento en la economía familiar se hace presente.

De manera que lo que nació como un simple pasatiempo, simplemente se transformó en un conflicto causado por un vicio inocente y ese es el verdadero peligro que impide ser un buen papá.

Queda claro entonces que para ser un buen papá no es necesario buscar una escuela para papás que no existe, lo que se necesita es cuidar de no caer en un vicio, cualquiera que este sea y mejor convertirse en un buen pastor familiar.

Para ser un buen papá, es necesario primero ser un buen esposo, el resto llega solo.

viernes, 17 de junio de 2011

Imagina una fábrica de felicidad


Por: Julio T.

¿Dónde construir una fábrica de felicidad? Las personas dicen que solo con salud dinero y amor es que se puede construir la felicidad, argumentan que solo así es posible ser feliz.

Quizás tengan razón, si hay salud, el dinero se puede conseguir y el amor hasta se puede comprar con el dinero, pero pregunto, ¿Dónde construir esa fábrica de felicidad?

Habrá quien la ubique en una playa, o en la montaña, en un racho que posea todas las comodidades, tal vez hasta en una pequeña cabaña en clima frío, o caluroso.

Parece que la decisión no es sencilla, la realidad es que debemos analizar las cosas con más cuidado y diseñar el mejor proyecto que pueda hacer realidad esa felicidad.

No necesitamos recorrer muchos kilómetros para encontrar el mejor lugar, ni cruzar el océano, la felicidad se encuentra frente a nosotros, en un punto sobre nuestra nariz.

Solo habremos de colocarnos frente a un espejo y preguntar a ese personaje que se refleja, muy parecido a nosotros, como construir una fábrica de felicidad.

Es lamentable que no podemos describir nuestros rasgos físicos con certeza, alguna vez organicé una encuesta, interrogué a muchas personas para que se describieran y el resultado fue desastroso, nadie acertó, solo contestaron de manera parcial.

Pero en realidad la felicidad es solo un estado de ánimo caracterizado por la alegría y el bienestar, muchas veces se desea suerte como sinónimo de felicidad.

Experimentar placer, satisfacción y gran alegría se interpreta como estar feliz, ser exitoso dicen es ser feliz, otras veces expresamos al amigo, el deseo de prosperidad y buena ventura.

Ser feliz debía ser uno de los principales objetivos en nuestra vida, considero que en el proyecto divino se encuentra encabezando la lista el ser feliz.

Existen tantos efectos que nos contaminan, que resulta a veces imposible conseguir esa tan ansiada felicidad, pero la regla dice que debemos insistir una y otra vez hasta conseguirla.

En algún lugar leí que la felicidad la encontramos cuando trabajamos en lo que en verdad nos gusta.

La primera sonrisa de un bebé, nos proporciona tal felicidad que se queda grabada en nuestra memoria por siempre, como la emoción del primer beso con el sexo opuesto.

La fecha de nuestro nacimiento es motivo de felicidad ya sea por el festejo o por los regalos que algunas veces recibimos, o solo por la emoción de contar un año más.

Aunque esto a la mayor parte de las damas no agrada mucho, pero en cambio, la sonrisa que se dibuja en la sutileza femenina, cuando adquiere un vestido que le ajusta a la perfección.

Yo lo calificaría como la verdadera felicidad cuando además de ajustarle a la perfección un vestido recibe alguna frase halagadora con las palabras exactas, precisas y puntuales.

El mejor proyecto es aprender a levantar a diario una fábrica de felicidad, la inversión es pequeña, solo tenemos que hacerlo, nada impide levantar esos muros.

Se es feliz si se quiere ser feliz, no debemos olvidar que cuesta el mismo esfuerzo ser feliz que ser infeliz, como cuesta el mismo trabajo adular a una mujer que viste elegante.

Cuantas veces encontramos personas que solo por hacer daño critican de manera agresiva el vestido o la actitud de otra persona solo por el placer de evitar sea feliz.

Por lo que recomiendo, siempre debemos estar atentos como soldados de un mundo feliz, para descubrir el momento en que la felicidad se presenta ante nuestros ojos.

Cuidado si no la percibe, porque solo existe un momento preciso y en el lugar exacto, cuando esa felicidad aparece, no la deje pasar o se arrepentirá el resto de su vida.

Estimo que más vale equivocarse cuando se toma una felicidad que no era nuestra, que dejarla pasar por apatía o simple duda.

Todos podemos construir una fábrica de felicidad, solo hay que tener el valor suficiente para iniciar la reconstrucción.

Construyan su felicidad ahora, no se vale una felicidad de segunda mano.

martes, 14 de junio de 2011

Leyenda y vivir no es fácil

hoy imaginamos

Por: Julio Torres.

Desde luego que vivir no es fácil, los sueños puestos en palabras suenan muy bonitos, muchas historias muestran un mundo muy bonito que más parece un cuento de hadas.

Cuando tenemos un sueño y comenzamos a trabajar para lograrlo, algunas veces de manera intempestiva algo sucede y todo se estropea y el entusiasmo se va a la basura.

No hay más remedio que abandonar el proyecto, la sensación de fracaso permanece arraigado y el deseo de insistir desaparece, con el tiempo, el amor de ese sueño se transforma en amargura.

Surgen trabas al por mayor que terminamos acobardados, y para no sufrir, las ilusiones van a parar al cesto de la basura y el sufrimiento por el fracaso resulta difícil de digerir.

Vivir no es sencillo, eso todos lo sabemos, tampoco es fácil erradicar los sentimientos negativos o los miedos, nadie nos dijo en el principio de la vida que es difícil vivir.

Nuestros padres nos enseñaron a callar, si algo no gustaba, el respeto a las personas impedía emitir un juicio, se etiquetaba como una falta de educación, era tanto como poner la otra mejilla.

Muchas veces, al actuar de esa manera acarrea sentimientos malos y culpas improcedentes, porque los padres eran tan exigentes que buscaban hacernos sentir culpables.

Esa tiranía provoca grandes conflictos en el camino para alcanzar la perfección en cualquier actividad,  dominar los miedos y fracasos es el principio del triunfo.

Mis padres me enseñaron a ser generoso y aprendí la lección bastante bien, a tal grado que demasiadas personas me defraudaron sin merecerlo y me califiqué como un inútil.

Esto le pasa a mucha gente y me pregunto: ¿Cuál debe ser entonces la actitud que debo tomar para hacer la vida más fácil? Creo que esta es una pregunta común.

La receta para realizar un sueño es en primer lugar: Imaginar un gran objetivo, con planes y proyectos, colocados en un perfecto orden, desde el más grande hasta el más chico.

Una cuchara aunque sea pequeña de grandes deseos y comenzar a cocinar todo con amor y paciencia, el fuego de estas acciones es lento y el tiempo de cocimiento será el justo y necesario.

Terminado el proceso vestiremos la mesa con lujo exquisito para saborear a plenitud el sueño realizado.

El otro punto fundamental es nunca dejar de tener otros sueños y trabajar sin preocupaciones, simplemente debemos mantener la calma porque en cualquier momento aparece la solución que estamos esperando.

Muchas veces no percibimos que la solución ha llegado, solo porque no se ha presentado como la imaginamos, en ese momento es cuando perdemos la gran oportunidad.

Sin darnos cuenta que hemos perdido la gran oportunidad de disfrutar lo que hemos estado deseando, disfrutar es lo más importante en esta vida.

Vale la pena denunciar al enemigo más grande que tiene el ser humano y que es el que impide disfrutar de la vida, que impide ser feliz, es el miedo.

El miedo paraliza, genera la cobardía, nos arroja a la soledad, nos sentirnos inútiles, perdemos amistades trabajos y afectos, destruye más que una enfermedad.


Vivir es maravilloso.

lunes, 13 de junio de 2011

Aplicar la masonería

hoy imaginamos

Por: Julio Torres.

Lo primero que se aprende al ingresar a la masonería es a utilizar la fuerza que proporciona la candidez de un niño que solo cuenta con tres años de edad con deseos de saber todo.

Una vez que comienza a entender lo que la masonería le muestra, aprecia y disfruta la belleza de las cosas que  la vida le ofrece, por medio de símbolos.

Luego se entera de que posee inteligencia por sobre el resto de las especies vivas, lo que le permite deducir y obtener la mejor opción en cada uno de los asuntos.

Sabe también que puede actuar con rectitud o no, esto es, descubre que tiene el poder de decidir libremente si procede con rectitud, en favor o en contra y lo bautiza como libre albedrío.

Aprende también a utilizar el concepto de valor, pero no un valor para enfrentar discrepancias de cualquier tipo, sino el valor para dar a cada cosa la dimensión que en realidad poseen.

El practicar los conceptos apuntados exige una dosis de prudencia necesaria para evitar cualquier exageración que pueda dañar los buenos oficios que se pretenden.

El epilogo de todo lo que hemos estado relatando hasta el momento, tiene un objetivo firme y concreto, la filantropía, que todo masón que se precie de ser, debe practicar sin restricción.

Cuando hemos aprendido y practicado los conocimientos descritos, con sencillez encontramos que nos volvemos más útiles a nuestros semejantes, ahora comienza a tener sentido cada uno de los símbolos visibles e invisibles en los trabajos de logia.

Es claro que falta mucho camino por recorrer, ahora nos enfrentamos en realidad a los verdaderos enemigos de la masonería, la ignorancia, la hipocresía y la ambición.

Personajes conocidos desde temprana edad han sido esos enemigos, los hemos visto, los hemos sentido, nos han hecho daño indudablemente, pero, ¿Cómo defendernos?

La ignorancia hemos visto que uno de los enemigos más feroces para el ser humano, con ella nos colocamos a merced del que más sabe, del que por azar o por herencia tiene todo.

La ignorancia siempre va de la mano de la apatía o la pereza, la ignorancia no se encuentra en la persona que tiene deseos de superación, la ignorancia casi es sinónimo de flojera.

Una persona hipócrita es normalmente el ejecutor de los males que aquejan al ignorante, ya que en él encuentra terreno fértil para hacer funcionar todos los proyectos necesarios para él.

Logra inclusive dominar a tal grado al ignorante, que es capaz de convertirlo en fanático de cualquier disciplina, inclusive religiosa y no siempre con buenas intenciones.

Luego entra en escena el otro enemigo, el ambicioso, que no se detiene ante nada ni ante nadie para conseguir lo que quiera a cualquier costo, que en general lo paga el ignorante.

Podemos imaginar lo que sucede cuando una sola persona acapara la hipocresía y la ambición, no me atrevo a describir lo que puede conseguir si tiene a la mano a un ignorante.

Creo que se entiende ahora la razón de existir de la masonería y la manera de aplicar los conocimientos, pero siempre en bien general de la humanidad.

Por medio de símbolos hemos aprendido a utilizar la fuerza con inteligencia, apreciamos ahora la belleza desde otro punto de vista con la candidez de quien comienza a aprender.

Encontramos similitudes entre la belleza y la rectitud, entre el valor y la candidez, entre la prudencia que nos obliga a moderar la fuerza, entre la filantropía y la candidez que obliga a ser filántropo con cierta candidez evitando la exageración de las acciones.

La multitud de formas como se puede aplicar el conocimiento de la masonería suele ser infinito, al ejecutar ese conocimiento nos produce placer, el placer de servir a nuestros semejantes.

viernes, 10 de junio de 2011

Imaginar ser feliz

<Por: Julio Torres>

La felicidad pasa frente a nosotros y cuantas veces la dejamos pasar así nada más, porque los momentos felices que vivimos los olvidamos con extrema facilidad.

Muchas veces nos quejamos al afirmar que no fuimos plenamente felices, que siempre nos preocupamos por los demás con el argumento de que los quisimos mucho por haber compartido alegrías y tristezas.

Después vienen las quejas, que no fuimos comprendidos y que muchos de los amigos y parientes nos defraudaron, con lo que acumulamos un paquete de frustraciones para culpar a todos de nuestras tristezas.

Que maravilloso sería contar con un equipo electrónico de cualquier tipo, que nos permitiera descifrar los códigos de respuesta para saber porqué no somos felices.

Deseamos encontrar respuestas en la religión, con los médicos, con los filósofos y hasta con los políticos, y ninguno de ellos nos entrega respuestas a satisfacción.

Las preguntas son: ¿Por qué hay tantas injusticias? ¿Por qué pagan los buenos por los malos? ¿Por qué es tan difícil vivir en armonía? ¿Por qué nos agredimos unos a otros con frecuencia?

La palabra felicidad es muy amplia y para cada persona tiene diferente significado, para el campesino que sufre por un período de sequía, su felicidad puede ser la lluvia.

Para un alfarero, la salida del sol es motivo de gran felicidad, sus rayos garantizan el secado de las piezas que han logrado con su especialidad artesana, para una mujer enamorada de un hombre casado, su felicidad es que él abandone a su esposa.

Es claro que la felicidad es diferente para cada uno de nosotros, lo curioso es que pareciera estar atada siempre al deseo de algo, cuando se consigue se es feliz, pero solo se disfruta un instante, no más.

Debemos tener mucho cuidado cuando pensamos que la felicidad tiene que ver con un deseo externo, porque surgirá un deseo más, que hará falta para seguir siendo feliz.

La vida es así, corremos detrás de ilusiones, sueños e imaginamos objetivos, pero la felicidad la debemos buscar en nuestro interior, si se busca fuera se obtiene solo por poco tiempo.

Los sueños y las ilusiones son tan necesarios como el aire que respiramos, la diferencia está en que, para disfrutar un sueño, debemos estar nutridos por dentro.

Significa que lo que queremos, se disfrute mientras se planea el realizarlo, es decir, disfrutar cuando vamos camino hacia la meta del objetivo y no solo cuando ya se obtiene.

Esto implica que se acepten los fracasos, como algo natural en el juego de la vida, debemos saber y entender, que la actitud ante lo que nos ocurra depende del punto de vista con que se mira la vida.

No debemos olvidar que somos una chispa del ser supremo dentro de nuestra alma, que nos convirtió en un ser único e irrepetible, con el poder interior para resolver cada problema que se cruce en nuestro camino.

Tenemos el poder de ser felices, de hacer felices a los seres con los que elegimos compartir nuestra vida, imaginemos como debe ser nuestra felicidad.

jueves, 9 de junio de 2011

Imagina una mujer Cáncer

hoy imaginamos

Por: Julio Torres
Es el tipo de mujer  destaca de entre sus amigas o compañeras, siempre atrae la atención con las cosas simples, muchas veces a propósito se maquilla con error notorio, para ser diferente de las demás amigas.
Y si trabaja en el espectáculo de baile, va a cometer un error bastante notable para que el público la vea a ella y no al resto de las integrantes, se coloca  inadecuadamente el “tocado” o el vestuario.
Aún en su vida social siempre estará buscando ser el centro de atracción, con ella se ajusta a la perfección el esquema: “ya estoy aquí, vean” y en efecto, todo mundo va a verla y admirarla.
Debo confesar que al principio costó mucho trabajo entender la manera de comportarse, pero con el tiempo entendí que solo debía tratar de entender que así es ese tipo de carácter.
Curiosamente como se trataba de una mujer bastante atractiva, me resultaba complicado entender  o aceptar  que una buena cantidad de hombres me miraban con enojo algunos o con envidia  otros y hasta se mostraban agresivos.
No fue fácil entender lo que pasaba y hubo necesidad de aprender lo relativo a ese signo de Cáncer, y encontrar una respuesta que ayudara a manejar algunas situaciones complejas.
El romance fue subiendo en intensidad, si alguien sabe como hacerlo es esa mujer Cáncer, que siempre está dispuesta a sorprender a la pareja en público y en privado.
En poco tiempo comprendí que debía estar atento a cada uno de los detalles que le halagaban, por sistema hacía llegar un arreglo floral por lo menos dos veces por semana con el fin de hablar sin hablar.
Ese arreglo era un “te quiero” que por sistema recibía una respuesta positiva por parte de ella, no quedaba otra cosa que hacer, seguir alimentando ese amor sublime que estábamos viviendo.
La mujer Cáncer está dispuesta a todo, y decir todo, es todo, con ella no conocí limite alguno en la forma de amarla, en la forma de entenderla, en la forma de cuidar cada detalle que correspondía con gran ternura.

Algo que me incomodaba al principio de la relación era ese carácter liberal que predomina en ese signo, muy difícil resultaba complacerle de manera contundente, pero ampliamente compensado con su amor.
Al principio, no se mostraba abiertamente en su manera de amar, más bien parecía que  estaba alerta a las reacciones que yo pudiera manifestar, casual o no que pudieran ocurrir.
Después de algunos meses fue que se consolidó el romance, y como en cierto modo ambos coincidíamos en gustos y deseos, puedo afirmar que nuestra vida en pareja navegaba viento en popa, nada interfería.
Su carácter tan sociable algunas veces provocó malos entendidos con amigos, parientes y conocidos, pero como ella de inmediato ubicaba a quien pretendía pro pasarse todo se condujo en orden.
Cansados de la rutina en la que vivíamos, decidimos viajar y recorrer lugares poco conocidos, fuera de sitios para vacaciones conocidos, y la experiencia puede calificarse de maravillosa.
Hasta que nos estacionamos en un pueblo pequeño con el proyecto de establecernos en la medida de lo posible, y esperar un futuro que en realidad nunca habíamos proyectado.
Las cosas comenzaron a salir bastante bien, pero un incidente desagradable en ese lugar nos colocó en situación de ruptura, como ocurre cuando una pareja se conduce muy enamorada.
Al ver nuestros amigos que todo proyecto que emprendíamos terminaba siendo un éxito, dichos “amigos” comenzaron a provocar en nosotros algunas discrepancias nunca antes vividas.
Nos dañaron de tal manera, que algunos meses después, nuestra ruptura se hizo inminente, y en realidad hasta la fecha sigo sin entender que fue realmente lo que provocó esa ruptura.
Solo discutimos durante una semana, pero fue suficiente para dar fin a tan hermosa relación, y la decisión fue tan “tonta” que terminamos por jugar a la suerte cada una de nuestras pertenencias.
Hasta las fotografías de los buenos tiempos jugaron a la suerte entre nosotros, y en ese momento me despedí, dejando no solo los recuerdos sino también las cosas materiales.
Se rompió la relación en ese instante y no nos volvimos a ver durante mucho tiempo, debo admitir que durante un par de años me fue imposible olvidar lo vivido, no supe más de ella.
Diez años después, por accidente supe donde se encontraba y decidí visitarla, ambos estábamos libres de pareja para entonces y admito que me alegré tanto de verla y creo que a ella le ocurrió lo mismo.
Decidimos salir a correr una parranda, esto es: cena baile y recorrido de lugares conocidos y recordados, hasta que nos sorprendió el nuevo día, la dejé en su casa.
Ella me invitó a pasar, lo pensé un instante y decidí rechazar la invitación, mi argumento fue que: lo vivido había sido tan hermoso que no quería retirarlo de mi mente.
Lo aceptó sin explicación alguna y simplemente nos despedimos con un tierno beso como antes, y nunca más he vuelto a saber de ella.