jueves, 26 de mayo de 2011

Imagina “ni con el pétalo…”

hoy imaginamos

Por: Julio Torres

En efecto, a la mujer debemos respetarla, nunca se justifica la agresión hacia ellas bajo ninguna circunstancia, el respeto de género es fundamental para el buen vivir.

Un incidente ocurrido en un transporte multitudinario como lo es el sistema de transporte colectivo llamado “metro” es lo que me impulsa a describir lo ocurrido.

Un matrimonio joven que viajaba al lado mío parecía una pareja de enamorados bastante normal, pero de momento “jugando”, él le propinó una bofetada a ella sin causa ni  motivo a la vista.

La mujer reclama, solo pidiendo la dejara en paz, pero la respuesta fue una nueva bofetada, entonces ella trata de regresar la agresión y él con fuerza lo impide y le propina una más.

Ella dio por terminado el incidente, alejándose un poco de el, evitando así una nueva agresión, ahora él, toma actitud de molestia, por haber evitado ella la continuación.

Paulatinamente, ella ce acerca al lugar que ocupaba minutos antes, y de inmediato, él vuelve a la carga con una nueva agresión, entonces me vi en la obligación de intervenir con suavidad.

Me atreví y le dije a él: que recordara el viejo dicho que a la mujer ni con el pétalo de una rosa, pero el, solo se limitó a contestar que ella se lo merecía, por no haber permitido la bofetada siguiente.

Afortunadamente, el asunto no pasó a mayores, me disponía a abandonar el convoy en la siguiente estación, ya no me enteré del resto de la historia.

El incidente estuvo presente durante las siguientes horas, y no lograba entender la causa por la cual los buenos principios heredados por mi familia no existían en otras.

El detalle que me llamó la atención fue que ella vestía si no elegante, si con mucha pulcritud, y él, vestido con muy mal gusto,  daba la apariencia de un hombre sucio y desarreglado.

La forma de hablar de ambos también estaba marcada por una diferencia en función del léxico, el de ella bastante bueno y el léxico del hombre, muy pobre, o demasiado pobre.

La pregunta que me asalta es: ¿porqué han cambiado tanto las cosas en la relación hombre mujer?, ¿porqué algunas mujeres como la que describo, permiten que el hombre las degrade de esa forma?

Pienso que la preparación académica de ella era muy superior a la de él, entonces lo que ocurre es que pudiéramos estar hablando de amor y ese punto hasta ahora lo menciono.

Imagino que ese factor que estoy olvidando es el más importante, es posible que ella lo ame intensamente y que por ello es que resiste el tipo de degradación que le propina su “amor”.

Sin embargo, aquí debo puntualizar una vez más que nada justifica una agresión de ese tipo, inclusive podemos olvidar la cuestión género, solo demos valor a las normas sociales.

“Ni con el pétalo de una rosa”, permítaseme exaltar la figura de mi abuela, y la de mi madre, y la de mi esposa, que muchas veces podemos estar muy molestos por cualquier cosa, pero nunca pasa por mi cabeza tocarla “ni con el pétalo de una rosa”.

Cuando a una de mis hijas le ocurrió eso, no supe que hacer, y solo decidí hacer que ella no se involucrara más con su pareja a partir de ese momento.

El hijo, resultado de esa relación, desde entonces solo me ha conocido como papá, y el paquete de satisfacciones que me ha regalado, enterró el olvido de esa mala relación de mi hija.

Así que, nunca más lastimaron a mi hija, ”ni con el pétalo de una rosa”.

Damitas, es bueno que desde temprana edad reflexionen sobre estos asuntos, nada justifica que el hombre cruce esa línea imaginaria de respeto de género.

Solo recuerden: si ustedes permiten una primera vez, lo más seguro es que se repitan.

Nunca olviden: “ni con el pétalo de una rosa.

lunes, 23 de mayo de 2011

Imagina: Gramática Retorica lógica

hoy imaginamos

Por: Julio Torres

Gramática, retorica y lógica, los tres elementos fundamentales para transmitir un mensaje y que éste resulte claro, preciso y conciso, para que llegue al receptor lo más limpio posible.

Gramática dice el diccionario que es el estudio y descripción de las estructuras “sintácticas”, “morfológicas”, y fonéticas de una lengua.

Retorica, es el conjunto de procedimientos y técnicas para expresarse correctamente y con elocuencia, la retorica nació en los debates políticos y litigios judiciales de la democracia griega antigua.

Lógica, es la parte de la filosofía que estudia la estructura, fundamento y uso de las expresiones del conocimiento humano.

No es solo el buen decir lo que eleva a los hombres a niveles de privilegio en la sociedad en que se desenvuelven, el éxito depende de los buenos oficios en las materias anotadas.

En los medios políticos, en las organizaciones sociales, en las iglesias y en muchos organismos más, la practica de la oratoria ocupa un papel muy importante.

En la masonería, el papel del orador es fundamental, ya que adopta la personalidad de un ministerio público, y a la vez como defensor del pueblo masónico, defensor de las leyes y vela por que se cumplan puntualmente.

En tribunales, la gramática, la retorica y la lógica, resulta primordial para el desarrollo de un litigio, que se conduce conforme a derecho y el resultado es la perfecta aplicación de la ley.

Si las reglas gramaticales se respetan como lo indica la real academia de la lengua española, se consigue resolver la mayor parte del mensaje que se pretenda comunicar.

Estos tres elementos del lenguaje se pueden comparar con los elementos utilizados para platicar un cuento, donde se requieren también tres factores: Exposición, nudo y desenlace.

Cuando se hace una buena exposición del tema de un cuento, es cuando se está aplicando la  gramática con todas sus reglas, y con la retórica y la lógica que el cuento exige.

Luego entra en función el nudo, esto es, el villano, el personaje que habrá de provocar el conflicto en contra de la exposición del problema del cuento.
También el villano por necesidad debe aplicar las reglas mencionadas, pues de no acatar dichas reglas, me temo que su personaje perdería fuerza o por lo menos credibilidad.

Cuando en el desarrollo del cuento se ha llagado a una conclusión o un desenlace acorde al conflicto que se ha planteado, no queda otro remedio que aplicar las reglas apuntadas.

En este espacio creo que no es el lugar apropiado para hacer una descripción detallada de la forma como debe aplicarse la gramática o la retorica o la lógica.

Existen páginas que a eso se dedican y lo hacen a la perfección, lo que yo pretendo es hacer conciencia de la importancia de estas fabulosas herramientas.

Cuantas personas se preguntan como cubrir una oratoria que cumpla con las expectativas y que el mensaje que pretenden sea el adecuado, bueno, esto es lo que se requiere: Buen manejo de la gramática, la retorica y la lógica.

domingo, 22 de mayo de 2011

Imagina hábitos o vicios

hoy imaginamos

Por: Julio Torres

Quienes fuman me van a entender, durante muchos años tuve la intención de abandonar el cigarro, pero todo resultaba imposible, aún cuando mi salud no era de lo mejor, pero algo me impulsaba a seguir dañando mi organismo.

Por aquel tiempo, cerca de los cuarenta años, me dedicaba a dar servicio a equipos médicos y mi vecino que tenía una clínica al lado de mi negocio, me pidió revisara uno de sus equipos y así comenzó todo.

Reparar el equipo de rayos X, me llevó unos quince minutos y como el doctor estaba ocupado, hubo que hacer una prueba en mi mismo, para comprobar la reparación, y decido hacer una prueba conmigo mismo.

Cuando el doctor, mi amigo, revisó el resultado de la reparación del equipo, solo me preguntó de quien era la placa revelada y desde luego que con temor admití que se trataba de mi organismo.

De inmediato me dijo: haré un trato, no me cobras la reparación y yo atiendo tu enfermedad, si fallo, te pago lo que me cobres, y si te alivio, me pagas el tratamiento, así que como fue un trato, casi un reto, acepté de buena gana.

Cuando estábamos cerrando el trato, no podía faltar el cigarro encendido entre mis dedos, y me dijo: como ya eres ni paciente, cuando entres a mi consultorio lo harás sin cigarro, fuera has lo que quieras.

Me sentí agredido, sin embargo lo resistí y como reto le entregué la cajetilla de cigarros y un encendedor muy apreciado al tiempo que declaraba: “este es mi último cigarro” a lo que me dijo: “así dicen todos los pacientes”

Experimenté  cierto enojo, pero algo  indicaba que debía aceptar,  y en ese momento movilizó a su personal, y como en una película, me trataron como a cualquier paciente y me hospitalizó.

Después de tres meses de un tratamiento preciso y contundente, una mañana me dijo, en este momento te doy de alta, ya puedes comprar en la esquina tu cajetilla de cigarros, para que sigas atentando contra tu vida.

Esa agresividad cumplía con un motivo especial que de momento no entendí, y para provocarle enojo le dije: “en este momento me voy a disfrutar en una playa turística para celebrar”.

Cuando llegué al hotel de la playa, lo primero que hice, fué pedir una cerveza y una cajetilla de cigarros, y sorpresa, ni la cerveza pude beber, ni el cigarro soporté, entonces cambié de bebida y tampoco surtió efecto.

Intrigado por el fenómeno traté de probar con muchas bebidas y diferentes marcas de cigarros y el resultado fue el mismo, entonces decidí regresar con mi amigo médico que logró el milagro para cumplir con el trato.

Con toda intención me hizo esperarlo durante una hora o más hasta que se dignó recibirme, y cuando estuvimos frente a frente, solo le dije: “espero tu factura para liquidarla al momento”.

Al escucharme, solo emitió una carcajada de alegría y me dijo: “te derroté, sabía que te derrotaría y eso me tiene complacido, no me debes nada”.

El mejor consejo que puedo ofrecer es que, para asuntos de cigarro o de cualquier otro vicio, lo mejor es utilizar los servicios de especialistas, la solución a problemas de salud es real, nada es mágico, nada es casual.

Imagina el 10 y el 12

hoy imaginamos

Por: Julio Torres

Toda persona con buena salud, nace con una máquina de calcular disponible, es la mano con sus cuatro dedos y el pulgar que ha servido como una especie de ábaco.

Las dos manos con sus diez dígitos hace que se descubra lo que hoy conocemos como el sistema decimal, que parece haber sido usado desde unos 3000 años antes de Cristo.

Contar en múltiplos de diez también era costumbre en el antiguo Egipto donde el uno era un trazo vertical, dos para el dos y tres para el número tres y así hasta llegar al número nueve.

El número 10 era representado con un jeroglífico que se parecía al yugo de ganado, el 100 por medio de un rollo de cuerda y el 1000 por medio de un dibujo de la planta de loto.

Las ventajas del 12 para la mayoría de las culturas occidentales está basada en los 12 meses del año, 12 onzas equivalen a una libra troy que se utiliza para los metales y las piedras preciosas.

Más curioso es el haber tomado las 12 pulgadas que medía el pie del rey y la pulgada lo que medía el pulgar del rey, y 12 antiguos peniques británicos hacen un chelín.

Existen algunas  teorías sobre que los relojes y los calendarios chinos que se basaban por tradición en las doce ramas terrestres, algunos expertos han declarado que este sistema pudo haber comenzado con la mano humana.

Parece que la práctica de contar los tres huesos de cada uno de los cuatro dedos, esto es 3x4=12 y podría ser verdad, pero hay otras ventajas más evidentes, el 12 se divide más fácil que 10.

Dividir el 12 es más sencillo para muchos problemas cotidianos, el número 12 tiene 6 factores.

El 1, 2, 3, 4, 6 y 12 componen los seis factores del número 12, por otro lado el número 10 solo tiene cuatro factores: el 1, 2, 5 y 10.

Cuando alguien quiere dividir su tierra en cantidades iguales entre tres o cuatro hijos, el 12 como base no presenta problemas, el 10 crea problemas por la molestia de las fracciones.

Hoy en día existen muchos defensores de la restauración del 12, en especial para tratos financieros donde los 12 meses del año facilitan los cálculos.

Como dato curioso me quiero referir a la yarda que es un nombre que deriva de la palabra “vara de madera” aunque sus orígenes exactos no se conocen.

Puede haber surgido del “codo”, usado en las antiguas civilizaciones, que ha sido identificado como la longitud de un paso humano.

Los anglosajones calculaban la yarda por el largo de la faja de un hombre, según parece, Enrique I de Inglaterra la estandarizó en el siglo XII.

 Midió la distancia entre su nariz y la punta del pulgar de su brazo estirado, como vemos siempre se ha logrado que con la observación del cuerpo humano el hombre ha resuelto sus problemas.

La manera como funciona una computadora o una máquina cualquiera, solo es producto de la observación del ser humano en cada uno de sus movimientos y acciones.

Muchas preguntas surgen a raíz de lo plasmado en este artículo, un caso curioso más es el relativo a la medida “metro” que trataremos  en un reportaje futuro que espero les guste.

Mientras tanto, usted elije, ¿hacer sus cálculos en decenas o en docenas?