viernes, 11 de noviembre de 2011

El dragón está en el patio

Un dragón está en el patio trasero de la casa y me propongo mostrarlo a ustedes y que puedan ver como lanza fuego por la boca. Es claro que usted puede cuestionar lo que estoy diciendo.

Recuerdo que mi madre decía: “temprano por la mañana, el hombre debe salir a matar dragones y la esposa debe dar brillo al castillo y cuando regrese el caballero continúen viviendo felices eternamente”.

Se dice que la magia es un arte que exige la colaboración entre el artista y su publico, así en mi relato es indispensable que usted colabore conmigo y la magia se haga presente.

Supongamos que en este momento hago nuevamente la aseveración que en el patio trasero de mi casa se encuentra un dragón y que deseo que lo vea con sus propios ojos.

Desde luego que previamente he preparado el escenario de tal manera que me permita recordar el argumento que presentaré paso a paso como guía de turistas curioso de los dragones.

Lo conduzco a mi patio trasero y lo usted ve es una escalera, latas de pintura vacíos, juguetes viejos y descompuestos, junto con muebles que he desechado, pero el dragón no aparece.
¿Dónde está el dragón? Me pregunta.

Por allí debe andar, le contesto con cierta timidez, me olvidé decirle que el dragón es invisible, mire usted en el piso, se encuentran todavía las huellas de sus pisadas sobre esa harina que se derramó.

También debo decirle que el dragón sabe flotar y muchas veces no quedan marcadas las huellas de sus pisadas, de manera que muchas veces resulta imposible ver por donde se esconde.

Entonces usted me propone utilizar luz infrarroja o pintura especial que pueda detectar al dragón en cualquier situación y siempre encontraré la manera de contrarrestar la prueba que usted me proponga.

¿Cuál es la diferencia entre un dragón invisible, incorpóreo y flotante que escupe fuego y no quema y un dragón inexistente? Si no hay manera de refutar mi opinión, si no hay ningún dragón, ¿qué significa decir que mi dragón existe?

Su incapacidad de invalidar mi hipótesis no equivale a demostrar que es cierta, las afirmaciones que no pueden probarse, nos guían a entender entonces, que lo que le he pedido es que termine por aceptar lo que le digo.

Lo único que ha aprendido usted con mi historia es que estoy mal de la cabeza, se preguntará entonces: ¿Qué fue lo que me convenció, si no puede aplicarse ninguna prueba física?

Imaginemos entonces, que a pesar de que ninguna prueba ha tenido éxito, usted desea mostrarse abierto, por lo que no rechaza de inmediato la idea del dragón, simplemente la deja en suspenso.

Imaginemos ahora que las cosas hubieran sido de otro modo, el dragón es invisible, pero aparecen huellas en el piso, la luz infrarroja registra algo, la pintura muestra una figura parecida a un dragón.

Por muy escéptico que se pueda ser en cuanto a la existencia de dragones, aquí hay algo que parece un dragón.

¿Sucederá lo mismo con los seres extraterrestres? Lo analizaremos en un futuro próximo se lo aseguro.

jueves, 10 de noviembre de 2011

El asunto de los ovnis


Aceptar que en nuestros cielos hay ovnis es un compromiso, es un termino que incluye algo más que un platillo volador, que haya imágenes que el observador empírico no entiende, o incluso el experto que tampoco lo entiende es inevitable.

¿Por qué, si vemos algo que no reconocemos, concluimos que es una nave espacial? Cuando eliminamos una serie de datos naturales, concluimos en engaños y aberraciones psicológicas, y solo nos queda pensar que hemos visto ovnis, o sea objetos no identificados.

Se han presentado casos muy creíbles, pero extremadamente raros, sustentados por pruebas físicas, muchas veces imagino que son “señales ocultas en todo este fenómeno, que  proceden de alguien que trata de confundirnos a todos”.

Personalmente he visto algo en el cielo, pero por casualidad, sin embargo, nada que se parezca a una nave, han sido objetos que deben ser enormes o tal vez no, lo que pasa es que nunca los he visto con un punto de referencia que me permita triangular.

Desde el siglo pasado se han hecho denuncias de ovnis, pero no hay ningún caso en el que la declaración de algo extraño, que solo puede ser una aeronave espacial sea tan fidedigna, que permita excluir una mala interpretación o alucinación.

Muchas veces difunden con cierta regularidad extravagancias que  declaran avistamientos de ovnis, pero muy rara vez escuchamos un resultado, entiendo la manera de valorar estos asuntos, vende más el sensacionalismo.

Un accidente de naves extraterrestres daría “nota” para una semana en los medios de comunicación, no dude que estafadores experimentados se aprovecharían de los crédulos.

Nos venderían la idea de la presencia de seres extraterrestres, con poderes inmensos, que vienen a jugar con la especie humana, solo que nunca he encontrado resultados convincentes en estos asuntos.

La manera de proceder de mucha gente es predeterminada, algunos están convencidos de que el testimonio de un testigo ocular es fiable, que la gente no inventa cosas, que las alucinaciones a este nivel son imposibles.

En el mejor de los casos, refieren que existe una conspiración muy antigua de los gobiernos de alto nivel que nos oculta la verdad, pero es curioso que la credibilidad en el tema de los ovnis prospere cuando aumenta la desconfianza en el gobierno.

Se han revelado engaños y conspiraciones de silencio de muchos gobiernos en tantos otros asuntos, que sería difícil o imposible encubrir el asunto de los ovnis, tal vez una explicación aceptable sería que están tratando de evitar el pánico.

La pregunta que siempre formulo cuando comentamos estos asuntos es: ¿Qué es lo que quieren y de donde vienen? ¿Por qué no se dejan ver con claridad? ¿A que o a quien le temen, si poseen una mentalidad superior a nosotros?

Cuando ninguna respuesta recibo a las preguntas anteriores, sinceramente no descarto la posibilidad de que existan, simplemente no lo entiendo, pero dejo abierta la posibilidad de que alguien me entregue una respuesta convincente, que admita el método científico.

En pleno siglo XXI, es necesario que todo cuanto se coloque en la mesa del análisis soporte el escrutinio del método científico, de otra suerte, todo queda en la mesa de la especulación.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

La toma de Tenochtitlán


La estrategia militar utilizada por Hernán Cortés, resultó fundamental en la toma  de Tenochtitlán y consistió en obstruir los canales con los materiales de las casas derribadas con el fin de introducir los caballos y la artillería.

No podemos ignorar que la participación de los aliados resultó primordial, pues solo con la ayuda de miles de tlaxcaltecas se pudo realizar esa titánica acción.

Tratar de ir nadando era verdaderamente imposible, pues desde las azoteas surgían los disparos de flechas que lograban hacer mucho daño y cuando lograban apropiarse de algún canal o puente procuraban protegerlo día y noche.

Relata Bernal Díaz: “Los mexicanos metían mucha agua y bastimentos de los nueve pueblos que estaban poblados en el agua; porque en canoas les proveían de noche, o de otros pueblos sus amigos, de maíz y gallinas y todo lo que querían”.

Continúa Bernal: “Y al otro día tratando de evitar que no les entrase esto, fue acordado que dos bergantines anduviesen de noche por la laguna a dar caza a las canoas que se les pudiesen quebrar o traer a nuestros reales”.

“No había día que no traían los bergantines que andaban en su busca presa de canoas y muchos indios colgados de las entenas”.

En los relatos históricos que los españoles hicieron de los acontecimientos por medio de pinturas en biombos, exageraron al pintar el uso de armas de fuego, en realidad, la utilización de este tipo de armamento era muy limitado a principios del siglo XVI.

Inclusive aparecen pinturas de tlaxcaltecas con armas y vestimentas españolas con detalles del caballero tigre, sin embargo, Bernal Díaz nunca menciona que los españoles hubieran armado a sus aliados, de quienes en ocasiones desconfiaban.

Pareciera que muchos pueblos que estaban inconformes con las relaciones del imperio de Moctezuma, al ver que poco a poco se estaba apreciando el triunfo de los españoles, decidieron unirse en paz con Hernán Cortés.

Afirma Bernal: “Se juntaron todos esos pueblos y con mucha humildad le demandaron perdón si en algo nos habían enojado, y dijeron que eran mandados, que no podían hacer otra cosa y Cortés holgó mucho de los ver venir de paz de aquella manera”.

Como Cortés vio que no se podían proteger todas las aberturas y puentes que ganaban cada día, porque de noche las recuperaban los mexicanos y las reconstruían, decidió reunirse con sus capitanes buscando una solución.

Bernal describe el acuerdo de la siguiente manera: “Se resumió en todo lo platicado que al otro día saliésemos de todos los tres reales con toda la mayor pujanza, así los de a caballo como los ballesteros, escopeteros y soldados, y que los fuésemos ganando hasta la plaza mayor que es Taltelulco”.

Al paso del tiempo creo que queda de manifiesto el talento de Cortés como un gran estratega, que con un puñado de soldados logró la hazaña de conquistar estas tierras, aún en contra de los intereses de españoles que trataron de obstaculizarlo.

Quiero imaginar que aquellos tiempos no eran fáciles para la gente que poblaba estas tierras, por la causa que haya sido, y en las narraciones de Bernal Díaz se aprecia que los españoles trataban de construir una España poderosa.

Como haya sido, la toma de Tenochtitlán siempre me ha parecido un acontecimiento muy brillante en el mundo de aquellos tiempos, de esa forma nació este gran país: México.