sábado, 20 de abril de 2013

Tochimilco, Puebla, México

Hechos actuales y antiguos
Por: Julio Torres.
“Lo autentico aún existe” Mediante este título se presenta la guía turística de un pueblo maravilloso al poniente del estado de Puebla México, uno más de los pueblos mágicos de la región que como platillo principal e imponente es el espectáculo del volcán “Popocatepetl” majestuoso como obra de la naturaleza que muchas veces las palabras resultan limitadas a la hora de tratar de manejar una descripción de algo que simplemente proporciona una satisfacción al sentido de la vista.

“En la sementera de los conejos” es lo que significa en el idioma náhuatl el nombre de Tochimilco, descendiente de la cultura “Tolteca-Chichimeca”, un poblado que se encuentra dentro del paisaje que circunda el volcán Popocatepetl y curiosamente es un lugar que presenta la transición de los climas templados del valle y los fríos de las partes altas de la sierra nevada por lo que la temperatura media anual oscila entre los 12° y 18° centígrados.
Dos mil sesenta metros sobre el nivel del mar es la ubicación de Tochimilco, que partiendo de la ciudad de Puebla bastan cincuenta minutos y llegamos a disfrutar de sus envidiables paisajes naturales, pero además nos entrega un tremendo paquete histórico ya que las culturas asentadas en ese lugar justo con la llegada de la cultura española nos entregan un mosaico de costumbres que pareciera imposible de comprenderse con facilidad en unos minutos de estancia en el lugar, tal vez, estacionarse uno o dos días en ese pueblo mágico, la satisfacción sería completa.
Destacan edificios construidos a base de piedra volcánica oscura, inclusive bastante oscura, ejemplo testigo de las culturas es el atrio de un ex convento franciscano que da la impresión de una fortaleza porque está rodeada o terminada en almenas y al parecer la dirección de esta maravilla de construcción corrió a cargo de Fray Juan de Alameda y Fray Diego de Olarte.
“Fuente de los sabores” única en su estilo que fue construida en el siglo XVI por manos indígenas y que permite apreciar la mezcla de las culturas, por un lado cada una de las columnas poseen figuras en forma de flor en cada uno de los surtidores y en la parte superior la representación de la corona real convirtiéndose así en un gran ejemplo de identidad de los habitantes de Tochimilco.
La necesidad de abastecer agua pura emanada del volcán Popocatepetl a los habitantes del lugar que desde siempre ha sido un asentamiento humano muy importante, obligó la edificación de un acueducto acorde a las necesidades también construido con piedra volcánica pues necesitaron un conducto que llevaría esa agua pura a los aljibes o depósitos que conservarían el vital líquido en condiciones aceptables, y después la llevarían hasta la fuente de los sabores.
En el renglón gastronómico no pueden faltar los deliciosos tamales de cominos, el pipián verde y el adobo sin olvidar el tradicional mole poblano con tamales de manteca, barbacoa de hoyo, frijoles de olla, tlacoyos con chicharrón, cecina, mixiotes y una tremenda variedad de platillos que el espacio me impide describir a cada uno de ellos, pues los postres no se quedan atrás con el chocolate, arroz con leche, el champurrado y atole de cacahuate, en fin, solo deseo que usted se imagine lo que encontrará cuando visite este fabuloso pueblo encantado que es Tochimilco.
Los atractivos naturales, las danzas y bailes típicos, las fiestas religiosas y las tradiciones que se celebran por los fieles difuntos y las fiestas del 3 de mayo, en fin, le invito a visitar Tochimilco a una hora de distancia de la ciudad de Puebla, en el centro de México y en las faldas del volcán Popocatepetl, espero que nunca olvide que estamos hablando de Puebla México, un mundo mágico que le espera con los brazos abiertos.




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jueves, 18 de abril de 2013

Columnas

Hechos actuales y antiguos
Por: Julio Torres.
A través de la historia de la humanidad las columnas han jugado un papel muy importante, pues han sido utilizadas en los escudos reales que perduran, lo cual constituye una serie de interrogantes, por lo que me di un tiempo y busqué los datos existentes, eso me ha permitido hacer este pequeño reportaje que dicho sea de paso, lo he realizado como un autentico neófito en el asunto de las columnas y dedico una serie de imágenes encontradas que me han abierto una curiosidad insospechada.
Las columnas se han utilizado en los escudos reales de distintos países como símbolo de poder y fuerza como lo describe la mitología en su relatos de las doce columnas de Hércules, pero no solo se utilizaron así, en el templo de Salomón se utilizaron a la entrada del templo y en su oquedad se guardaban los utensilios que los obreros utilizaban durante el tiempo que duraban los trabajos de la construcción, actualmente encontramos una serie de obras arquitectónicas que mantienen ese simbolismo.
Algunas construcciones han tratado de mantener la arquitectura descrita en la mayoría de los textos que de esto hablan, y es a tal grado efectiva que, el permanecer en el interior de una construcción como esta, pareciera manifestarse una transportación a tiempos remotos que bien podría tratarse de algunos miles de años, la disposición de las torres de las iglesias y catedrales nos transportan una vez más a la idea simbólica de las dos columnas.
Se dice que el templo de Salomón se construyó con el objetivo de resguardar en su interior el arca de la alianza que según dicen, en ella se resguardaban las tablas de Moisés, que se sabe le fueron entregadas por el mismo Dios durante su entrevista divina, el relato indica que el Rey David debía construir dicho templo, pero su constante vida de guerrero le impidió cumplir con la orden, entonces encarga a su hijo Salomón dedicar el tiempo necesario en la construcción del templo, además de conseguir los medios económicos y logísticos que le permitieran cumplir con el mandato divino.
Coincidencia o consecuencia, la imagen que presentaban las torres gemelas en Nueva York pareciera que fueran construidas bajo los mismos principios simbólicos como dos inmensas columnas, pudiera ser una idea antigua que se hizo realidad hasta el siglo pasado, pero el símbolo que me impresiona es la razón que motivó su destrucción, reconozco que no alcanzo a comprender el porqué fueron destruidas, tal vez el tiempo me entregue una respuesta convincente más no comprendida.
Mucho es lo que se ha escrito en función del templo de Salomón describiendo las características de dicho templo y la razón de esa construcción, según parece fue en ese templo donde se fincaron las bases de la organización de gobierno que prevalecen a la fecha, los escritos revelan que la sabiduría de salomón era muy especial, fuera de serie en su tiempo y casi puedo afirmar que sigue vigente ya que la organización social que estableció resulta muy parecida a lo que se maneja actualmente pues comenzaba a tratar los temas de educación, salud y seguridad, además de los asuntos teológicos.
Imágenes como esta nos invitan a reflexionar sobre asuntos que parecen lejanos y que sin embargo son tan actuales que no queda más remedio que observarlas en su exacta dimensión, tal es el asunto de la mitología de las doce columnas de Hércules que volvemos a encontrarlas en las doce columnas de los doce signos zodiacales, tal parece que se establece el concepto “docena” como una cifra que permite calcular una y mil cosas, las doce acciones de Hércules con las doce subdivisiones que presentan los caracteres de los seres humanos.
Enfatizo entonces que las columnas nos indican la fuerza y el poder en todos los tiempos ya que ellas son los elementos que se destruyen al final del resto de la construcción como testigos fieles de lo que allí sucedió en los tiempos de gloria de esas construcciones, lo que se dijo y se acordó en medio de ellas, para bien o para mal.







 Columna

Zodiaco

Hechos actuales y antiguos


Por: Julio Torres.
El universo se concebía como una inmensa bola vacía compuesta de dos hemisferios y cuyo centro era la tierra, establecían que por encima se encontraba el cielo y por debajo el infierno, imaginaban que los dos hemisferios se unían en la línea del horizonte, donde se fundían el cielo y las aguas de las cuales emergía la tierra, de acuerdo a este criterio afirmaban que las estrellas y los planetas se desplazaban desde lo inferior hacia lo superior.
Muchas opiniones afirman que el zodiaco no existe, y en efecto, si miramos el cielo a cualquier hora del día o de la noche jamás veremos zodiaco alguno, tampoco vemos movimiento de las estrellas, pareciera que se encuentran en el cielo de manera estática, como si alguien las hubiera  dibujado mediante un proyecto pictórico.   
El hombre de la antigüedad concibió el zodiaco en forma de anillo colocado entre la tierra y el sol,   imaginó que en el interior se podía ver el movimiento y circulación de los astros, de manera que gracias a esta genial invención, podía observar y medir los desplazamientos de los astros al mismo tiempo, en cierto modo, le hacía conocedor de los movimientos que los astros producían continuamente.
El zodiaco sirvió de instrumento redactor del movimiento de tal o cual astro en determinado momento del año y en determinado sector del cielo, se comprendió entonces que los movimientos celestes presentaban una regularidad cronometra en el paso del tiempo, de manera que quien observó, midió y codificó en un momento preciso, podría comprobarse inclusive en los siglos posteriores.
Actualmente se puede confirmar con exactitud algunos fenómenos celestes observados hace más de cinco mil años, ya sea con la aparición de algunos astros, como por fenómenos en la tierra o en su entorno inmediato, al parecer, en la antigüedad se pudieron prever algunos fenómenos que hoy nos parecen muy naturales, así pues, poco a poco el ser humano comprendió los elementos de la naturaleza y fue capaz de adaptarse a todos los cambios mediante una finalidad práctica.
El zodiaco se convirtió en la herramienta del astrólogo pero con frecuencia desafía astrólogos contra astrónomos, tal vez por una falta de rigor científico ya que el punto de partida del zodiaco de la antigüedad ya no corresponde exactamente con el que podemos observar hoy día, la diferencia es de algunos grados, pero este hecho no debe ser considerado en un replanteamiento de los fundamentos básicos del zodiaco ni el sistema astro-lógico creado por nuestros predecesores.
Si deseamos comprender cómo nació el zodiaco  es necesario impregnarse de la mentalidad del hombre de la antigüedad, que consideraba la naturaleza, el cielo y la tierra como un gran libro abierto cuyos signos debía aprender a interpretar, el zodiaco es un circulo compuesto de 12 sectores iguales de 30 grados cada uno que se definen como casas de los 12 signos astro-lógicos y en el interior de ese círculo ficticio, imaginado y colocado alrededor de la tierra por los hombres de la antigüedad, se mueven los planetas.
Cada signo del zodiaco está situado dentro de uno de los 12 sectores mencionados, conforme a un orden cronológico establecido por el ritmo de las estaciones y por los ciclos del sol y de la luna, es decir, los movimientos repetitivos y relativamente inmutables que el sol y la luna aparentemente realizan alrededor del planeta tierra.
El zodiaco es entonces una tabla de coordenadas, un instrumento de medidas de observación y seguimiento de los fenómenos celestes que se producen alrededor de la tierra y en el interior de los 12 sectores del zodiaco  agrupados de 3 en 3, durante las cuatro estaciones del año se puede fijar un instante preciso de un cielo siempre en movimiento, si colocamos con exactitud los planetas y las estrellas, de este modo, podemos elaborar un mapa celeste como si fuera una fotografía del cielo tomada en un momento determinado.
Muchos son los datos que este tema nos presenta, por lo tanto, me veo obligado a retomar el tema en un futuro inmediato y con ello trataré de ampliar el panorama que los asuntos del zodiaco nos reserva en los tiempos por venir, de manera que la invitación está lista y completa, como lo estará el siguiente tratamiento.