martes, 30 de abril de 2013

Espiritualidad y medicina

Hechos actuales y antiguos

Por Julio Torres.
Cuando ingenieros y médicos se decidieron a trabajar juntos en un proyecto, es cuando se inician los grandes avances en la medicina y en la ingeniería y la mejor prueba de ello es la carrera espacial, bastaron unos cuantos años de trabajo y la conquista del espacio no se hizo esperar, actualmente se han agregado a estos proyectos muchas personas de distintas disciplinas y el avance continúa a pasos acelerados, en muchas conferencias he escuchado que el asunto es más noble de lo que parece pues ahora se han integrado a esos estudiosos, algunos especialistas en el concepto espiritualidad de distintas corrientes y han logrado avances insospechados sobre todo en la psiquiatría.
La espiritualidad tiene muchas aristas y desde luego que no pretendo hacer una relación de cada una de ellas, lo que deseo mostrar es la buena disposición de unos y otros a trabajar unidos, evitando ser arrastrados por su fanatismo o por costumbres arraigadas, muchas veces son las que impiden los avances en la ciencia y la tecnología tan necesarias en la vida moderna, entendemos que cuando religiosos, científicos, técnicos, filósofos con laicos y no laicos juntos, llegarán a niveles insospechados, los resultados serán benéficos en toda sociedad humana y experimentar la emoción de conocer lo desconocido hasta ahora.
Cuando a alguien se le ocurrió decir que el concepto espíritu es solo una manera de etiquetar algo que en realidad no sabemos que es, pero que estamos seguros que existe, se desplegaron muchas críticas y tal vez todas ella válidas, pero como decía Galileo, “y sin embargo se mueve”, entonces, el espíritu “se mueve” es decir, pudiéramos afirmar que en verdad existe, claro que no vamos a poder describir como es, porque no creo que tengamos ni la más remota idea, como si fuera una similitud con el concepto “electrón” ya que tampoco sabemos realmente como es un electrón, pero en ambos casos sabemos que existen porque es un punto de partida en el conocimiento técnico y científico.
Creo que va a ser muy novedoso el día que los técnicos, los científicos y los espiritualistas se unan realmente a estudiar la función del espíritu como lo hicieron quienes se unieron en el proyecto “viaje a la luna”, en este siglo se va a poder hablar abiertamente de los tres aspectos fundamentales que rigen al ser humano: La materia, la espiritualidad y la personalidad, con lo que va quedar establecido que curiosamente volvemos a encontrar una trilogía que contiene toda la información de lo que somos y de lo que estamos hechos, con respuestas tantas veces anheladas: ¿De donde venimos y adonde vamos?
Algunas veces nos han dicho que la materia no es otra cosa que la unión de electrones fuertemente cohesionados, que solo algún agente externo puede lograr romper esa cohesión y transformar dicha materia en alguna otra forma pero sigue siendo materia de lo mismo, así ocurre con los cuerpos que definimos como vivientes, donde la cohesión de células hace que un cuerpo viviente pueda manifestar una fuerza superior a su forma y complexión, capaz de levantar una masa superior a si mismo o transformarla a voluntad, lo que resulta muchas veces increíble.
Pero quien es el responsable de que esa cohesión se conserve y funcione de esa manera y sea capaz de resistir, mover, modificar y un abanico de posibilidades que a veces resultan infinitas y a la vez maravillosas,
pareciera que el hecho de estar cohesionadas desde el principio lo resolvemos afirmando que así fueron creadas, pero entonces quien se encarga de que en el correr del tiempo la forma subsista, esto es, que el funcionamiento subsista, desde un principio hasta un fin, será que todo funciona como una empresa que es dirigida por un ingeniero en jefe o por un administrador o por un engranaje de administradores.
Si es así, entonces así debe funcionar un cuerpo humano, que desde su concepción se le encarga a alguien que vigile el funcionamiento, desde el principio y hasta el fin, que cuando un agente externo altere el trabajo de cohesión celular, acontecen los trastornos y hasta la muerte, o que por medio de un tratamiento se logra la remisión, es decir, que el cuerpo vuelve a funcionar casi de la misma forma en que fue creado, ¿será eso entonces lo que definimos como espíritu? ¿Qué alguien vigila el funcionamiento de nuestro cuerpo, que no es otra cosa que una máquina muy eficiente y a la vez delicada?
Tal vez con lo dicho podamos comprender lo que se define como espíritu o espiritualidad, aunque parezca que el cuerpo es autónomo, supongo que siempre hay alguien que vigila su buen funcionamiento y si observamos, cuando ingerimos algo que no se encuentra en buen estado el mismo cuerpo se encarga de provocar la expulsión por mecanismos que en la medicina se conocen, pero no sabemos quien los controla o maneja, a cada razonamiento vamos a concluir en el mismo punto, alguien debe estar encargado de ese trabajo hasta que el cuerpo deja de funcionar con la perfección que fue creado.
En una conferencia escuché que un especialista declaraba que la espiritualidad en la recuperación persistente de trastornos mentales se convirtió en el motor efectivo que los condujo a resultados sorprendentes, la unión de espiritualistas con psiquiatras, arrojó datos que nunca antes se habían descubierto, de manera que en ese momento iniciaron un nuevo camino en la terapéutica de ese tipo de trastornos que tanto han agobiado a las generaciones precedentes, así que parece que finalmente se han encontrado nuevos caminos.
Finalmente, quiero concluir con una reflexión, cuando mi madre vivía, por decirlo así, las ultimas horas de vida, manifestaba un miedo a la muerte, pude hablar al oído con la invitación a cruzar “el portón” sin miedo, con la promesa de que pronto nos reuniríamos en ese lugar al que llegaría y nada había que temer, pues si otras personas lo habían cruzado, ella también podría, era simplemente un evento más en el correr de la vida,
creo que ella no comprendía lo que pasaba, su cuerpo era el que ya no quería seguir, su mente estaba dispuesta a seguir el camino que recorría a diario, no se como funciona, pero alguien decidió en ese momento que ella debía partir, en verdad espero que la medicina y la espiritualidad entreguen una respuesta, como lo hicieron los ingenieros y los médicos cuando decidieron llegar a la luna, ¿ Tendrá lo anterior algo que ver con lo que conocemos como conciencia?

domingo, 28 de abril de 2013

A mis siete años

Hechos actuales y antiguos

Por: Julio Torres.
Por alguna razón este día he recordado mis siete años, cuando me encontraba en la escuela de enseñanza primaria en mi pueblo natal y debo reconocer que resultaba muy emocionante, se acostumbraba entonces acudir de las nueve de la mañana a las 12 del día y regresábamos a las tres de la tarde cerrando el día de clase a las cinco, o 17 horas, lo que me parece muy acertado ya que los maestros cumplían eficientemente el encargo de educarnos.
Unos años atrás me di cuenta que desarrollaba cosas que nunca antes comprendía, algo que ahora entiendo que se trata simplemente de inteligencia, que me fue entregada desde niño, gracias al cariño de mi madre que se mantenía atenta a cada uno de sus hijos aunque era viuda, no puedo imaginar como lograba mantenerse a la expectativa a cada paso que dábamos en la evolución familiar, también nos inculcaba la rectitud en cada uno de nuestros actos.
Ella era de un gran valor que se incrementó cuando murió nuestro padre, hubo que enfrentar los retos conducentes, pero eso nos obligaba a hacer las cosas con valor y con la prudencia necesaria en cada uno de los eventos familiares, no me explico como es que se mostraba filantrópica si en realidad era muy poco lo que se podía compartir con vecinos y parientes, imagino que su preparación académica aunque precaria, era suficiente como herramienta de influencia en nosotros.

La gramática ocupaba un espacio de gran importancia en el desarrollo de la enseñanza, pues era indispensable grabar en nuestra mente cada una de las reglas gramaticales necesarias en el buen uso del idioma, sin gramática resulta difícil transmitir una opinión con respeto y dignidad, la gramática, es una descripción sincrónica del sistema de una lengua, constituye el estudio científico de su funcionamiento y sus características, hoy y siempre resulta fundamental en todos los medios sociales y económicos.
Es necesaria también la retórica, como disciplina que estudia la forma y las características de los discursos hablados o escritos, entendiéndose como la manera de expresarse una persona, artificiosa o no, el asunto es que resulte agradable a quien la escucha, pero aplicada con lógica, reconocida como una de las ciencias más antiguas, se dice que un discurso que carece de lógica simplemente no se puede reconocer como discurso, simplemente es ruido carente de sentido.
Desde hace mucho tiempo se ha establecido que el estudio de la aritmética es fundamental como principio de todo estudio de la vida, sus reglas son tan precisas que no admiten errores, los números son exactos, como exacto debe ser lo que se pretenda comunicar, no es casual que el maestro Pitágoras haya trascendido hasta nuestros días y su escuela sigue vigente como entonces, habremos de comprender que sin aritmética no existe cimiento académico y social resistente.
La geometría resulta ser un ingrediente más en el manejo de los asuntos humanos, sin ella no hay manera de llegar a puntos finos y precisos en cada uno de los proyectos de toda sociedad, con la aritmética y la geometría unidas, cualquier proyecto resulta una belleza en todo su esplendor, como estructura eterna que nada ni nadie podrá jamás derrumbar, desde luego que en aquella edad me resultaba muy difícil comprender todo lo que en este momento describo, pero aprovecho este momento con el fin de hacerlo extensivo a usted.
En los tiempos antiguos hubo necesidad de buscar una descripción de lo que hoy conocemos como música, hay quien dice que la música se describe desde hace mucho tiempo gracias a la observación del movimiento del corazón que actúa con un ritmo sincrónico como si fuera una emanación divina, nunca se equivoca, salvo cuando padece alguna enfermedad, actualmente se ha descrito a la música como un conjunto de sonidos que actúan con melodía, armonía y ritmo, de tal suerte que es considerada una de las bellas artes primarias.
Finalmente es la astronomía, el séptimo ingrediente que todo ser humano requiere en su andar por la vida, sin esos principios resulta muy difícil comprender el resto de los conocimientos que la vida nos tiene preparados, desde luego que no pretendo afirmar que todo lo dicho en este escrito lo sabía desde pequeño, más bien, trato de hacer una descripción de lo que vi entonces con una comprensión limitada, pero que hoy después de muchos años he logrado comprender de esta manera y me permito divulgar con el respeto suficiente que espero le sirva como ocurrió conmigo.
Hoy puedo afirmar que lo que manifestaba desde pequeño era inteligencia y rectitud con aderezo de valor y prudencia, con ello comprendí la filantropía de mi madre, luego en la escuela me hablaron de la gramática, la retorica y la lógica que hoy entiendo suficiente, además de la aritmética y la geometría, con la música y la astronomía se completan las herramientas necesarias en la comprensión de la vida y nuestro universo, con todas estas herramientas puedo decir que estoy listo en la lucha que debo enfrentar en esta vida y lo hago con toda la fuerza y el vigor que la vida exige, si a los siete años hubiese comprendido lo que ahora escribo, tal vez mi vida hubiera sido más sencilla, pero finalmente he comprendido lo que viví a mis siete años y me complace infinitamente.