viernes, 13 de abril de 2012

Fantasía e imaginación

Imaginar hechos reales

Por: Julio Torres
La fantasía juega y complace; la imaginación ordena y obliga.
La imaginación crea; la fantasía solo combina, la fantasía transmuta por un momento la hoja marchita en el metal más precioso; la imaginación constituye una transmutación alquímica permanente.
Lo que es fantástico en la religión puede divertir temporalmente al alma, pero lograr una verdadera regeneración requiere la profundidad de una imaginación consagrada, la fantasía cambia la forma, la imaginación transfigura el motivo.
En algún momento hablamos sobre los axiomas de perfección que abarcan el orden físico, moral, intelectual y espiritual que nos permiten comprender el sueño de la belleza, del amor, de la poesía y el misticismo.
Con ello comprendemos que la imaginación lo es todo y reconocemos que con ese hecho encontramos una razón más para acudir a los poetas, porque ellos son los Hierofantes de la imaginación.
Los hechos, los principios y las teorías de las ciencias ocultas o herméticas son estériles, hasta que son vivificadas por el poder de la inteligencia. Las artes mágicas tienen poderes esotéricos y son espiritualmente iluminadoras únicamente en el plano purificado de la imaginación suprema.
El verdadero plano de la magia es lo psíquico, la ciencia mística enseña como volver realidad el sueño, aquello a lo que se le llama hechos de la magia, ofrece en cierto sentido una guía a la aspiración coadyuvando a la facultad creativa de la mente para que adapte e interprete los sueños como ella quiera.
La ciencia mística no deja duda sobre las teorías románticas o brillantes, pero poco dignas de confianza, la investigación psicológica y la transmutación química de lo que es común promueve el propósito del alma.
En este momento entra en juego esa otra gran facultad que poseemos los seres humanos: El alma, que junto con la conciencia se convierten en factores fundamentales del comportamiento humano, ya hemos visto como la imaginación y la fantasía se identifican como parte de la conciencia que trabajando en equipo con el alma es como somos capaces de creaciones maravillosas que hacen nuestra vida muy placentera.
Aunque dos personas realicen un mismo trabajo, mediante una idea, cada uno de ellos podrá realizar dicho trabajo casi igual, pero el alma es lo que logrará que cada uno de ellos imprima algo que conocemos como personalidad que entregará resultados parecidos pero distintos.
Todos los procesos vertidos en este escrito se han repetido en todos los tiempos, los procesos naturales a través de los cuales las amarguras y las trivialidades del pasado son eliminadas inconscientemente por la mente en retrospección iluminando las perspectivas de la memoria con una brillantez suavizada y embellecida.
Los más grandes prodigios creados por la magia no alcanzan no alcanzan la grandiosidad indefinida, la sublimidad y significación de la fuente de inspiración que crea por medio de la imaginación.
Es claro que la imaginación es el verdadero canal de la creatividad, nunca la fantasía.
Este es el verdadero secreto del brillo de la fantasía y de la consiguiente proximidad y realismo del país de las hadas en la mente tan impresionable de la niñez, podemos deducir que la influencia común del conocimiento no ha tenido tiempo de trabajar.
Es muy importante entonces tratar de comprender la diferencia entre fantasía e imaginación, ya que pertenecen ambas  a la conciencia y eso suele provocar confusión, y una vez comprendida la diferencia, ahora ya podemos comenzar con el análisis del alma, pero eso será en un futuro próximo.

jueves, 12 de abril de 2012

Libertad de imaginar

Imaginar hechos reales

Por: Julio Torres.
Nada es más libre que la imaginación del ser humano; y aunque la imaginación no puede exceder la provisión original de ideas suministradas por los sentidos externos e internos, tiene un poder ilimitado para mezclar, combinar, separar y dividir esas ideas, en todas las variedades de la ficción y la visión.
El pensamiento anterior es obra de un filósofo que para mi gusto encontró una manera sencilla de describir a que se refiere ese asunto que conocemos como imaginación, el autor: David Hume.
La imaginación es un tema verdaderamente fascinante cuando se reflexiona en ello, no ha existido cosa alguna de la cual haya dependido más la humanidad en su progreso, la facultad de la imaginación puede ser desarrollada.
La mayoría de los seres humanos no usan mucho su imaginación, por lo que se ven obligados a seguir a aquellos que tienen una imaginación muy activa y se contentan con caminar por los senderos explorados  por ellos.
Todos podemos aprender a desarrollar la imaginación a tal grado que nos ayude a ensanchar nuestro mundo y que nos brinde canales de expresión personal que nunca antes experimentamos, lo que puede significar no solo mayor felicidad, sino una vida más abundante.
Nos podemos dar cuenta que la sociedad esta dispuesta a ofrecernos generosamente bienes mundanos en retribución por nuestros logros por los frutos de nuestra imaginación, en el mundo mercantil actual, ninguna mercancía tiene un precio más elevado que las ideas nuevas.
David Hume, hábilmente ofreció la opinión sobre la diferencia que existe entre la lógica creativa de la imaginación y el juego irracional de la mente conocido como fantasía.
La imaginación puede simular una serie de acontecimientos con toda la apariencia de la realidad, atribuirles un tiempo y un lugar determinados, concebirlos de manera que parezcan existentes y describirlos con cada circunstancia perteneciente a algún hecho histórico en el cual cree con enorme certidumbre.
Nos preguntaremos: ¿En donde está la diferencia entre la ficción y la creencia? Entendemos que no reside solamente en una idea peculiar que se añade a tal concepto como lo demanda nuestra aprobación, la cual carece de toda ficción conocida.
La mente tiene autoridad sobre todas sus ideas, puede anexar voluntariamente una idea particular a cualquier ficción, por lo tanto, puede creer en lo que le plazca, aunque sea contrario a lo que encontramos en la experiencia diaria.
Es como tratar de unir la cabeza de un hombre al cuerpo de un caballo, desde luego que no podemos creer que tal animal ha existido en realidad.
De todo lo anterior se desprende que la diferencia entre la ficción y la creencia reside en algún sentimiento o emoción que se une a la creencia y no a la ficción y que no depende de la voluntad y tampoco puede ser impuesta a placer.
Queda entonces la evidencia del poder que ejerce el ser humano en su libertad de imaginar y que es lo que lo hace distinto al resto de las especies vivas, porque dicha libertad es la explicación de las conquistas conseguidas en la historia de los tiempos en la búsqueda de un a vida mejor cada día.
Para terminar quiero dejar unos puntos de reflexión que utilizaré próximamente en el mismo tema, son axiomas antiguos que indican en que consiste la perfección que es lo que finalmente buscamos en cada una de nuestras ideas:
En el orden físico se requiere comprender el sueño de la belleza. En el orden moral debemos comprender el sueño del amor. En el orden intelectual comprenderemos el sueño de la poesía. En el orden espiritual comprenderemos el sueño de los místicos.
Estos cuatro órdenes forman fundamentalmente un solo orden y los cuatro constituyen una sola realidad en el mundo de la libertad de imaginar.

Conocimiento y consciencia

Imaginar hechos reales

Por: Julio Torres.
La razón primaria de la consciencia es para adquirir conocimiento y de ninguna manera para la gratificación pasajera de los sentidos, es muy importante señalar que ningún momento es para siempre, nuestra apreciación de cada momento vivirá de acuerdo a nuestro conocimiento y habilidad adquirida.
Por medio de la experiencia en nuestra memoria que es simplemente el aspecto consumado o cristalizado de la imaginación, también podemos decir que la consciencia en casi todos los casos las habilidades de recordar y profetizar o sentir el momento futuro de grado simple y hasta cuando la memoria recuerda el pasado, la imaginación prevé el futuro lejano.
Imaginemos que comprendemos las condiciones al tratar de sentarnos en una silla en este momento, eso incluye la memoria del hecho de que hemos estado sentados en esa silla en algún tiempo, junto con los eventos que nos conducen a nuestra posición presente.
Pero, más allá de lo expuesto, sabemos que tal condición continuará hasta que aparezca el deseo de cambiarle y cuando lo decidimos, percibimos el futuro en el plan expuesto al hacerlo.
Sin embargo, debemos tomar en consideración la interferencia que nos encontramos al tratar de hacer realidad la imaginación del futuro, el hilo de la memoria nos regresa a la historia de nuestra consciencia individual de experiencias, logros y creaciones pasando de la clasificación de resultados, efectos e incentivos para el desarrollo de experiencias continuas.
La palabra imaginación significa la facultad de tener imágenes mentales y especialmente virtuales, la imaginación en un sentido más amplio significa el poder o el proceso de formar construcciones ideales de imágenes conceptos y sentimientos con libertad relativa de la restricción objetiva.
Un primer significado lo definimos como imaginación reproductiva, el segundo será imaginación productiva, constructiva y creativa, pero la memoria no es la única base de nuestra imaginación lo que pasa es que por medio de la imaginación y no tanto por la memoria se revela el ser.
Lo anterior nos conduce directamente a la manera como se asocian la conciencia con el alma personalidad, que cuando actúan coordinadamente es cuando el ser humano se manifiesta amplia y cumplidamente, en ese cumplimiento queda de manifiesto la herencia genética combinada con la educación para hacer de la persona una entidad aceptada sin restricciones.
Los filósofos se han puesto de acuerdo al declarar que la persona puede escoger porque aprende las leyes fundamentales divinas y de la naturaleza, de tal suerte que queda absolutamente en sus manos lo grandiosa que es su realización.
Un guía siempre está atento en la búsqueda de las palabras adecuadas para cada situación en particular pues su consejo siempre será: “Escoge tu camino-a la luz o a la oscuridad-escoge”
El hombre puede escoger, pero a menudo escoge el camino que lleva a la ignorancia y a la oscuridad, ahora sabemos que usar la palabra imaginación, somos aptos para pensar lo que significa la facultad de tener imágenes mentales y visuales.
La reflexión entre conocimiento y consciencia indudablemente nos acerca mucho a eso que conocemos como alma, que es lo que finalmente diseña la personalidad o lo que nos iguala, pero de manera distinta. Prometo tratar ese tema en un futuro próximo.

lunes, 9 de abril de 2012

Dulce Imaginación

Imaginar hechos reales

Por: Julio Torres
La imaginación es uno de los atributos que la vida nos entrega desde el momento en que llegamos a este mundo y tal vez sea lo que nos hace distintos al resto de las especies vivas que habitamos este planeta.
Se dice que el mundo desconocido de la ciencia física moderna es la conciencia y cuando hablamos de conciencia queremos decir ese aspecto de la mente conocido como la consciencia objetiva.
Es importante entonces, tratar de encontrar una manera de definir lo que es la consciencia o más bien lo que pensamos que es la consciencia, es posible que si comenzamos por lo más sencillo, tal vez una definición sencilla sea la clave: “La consciencia es un atributo del alma”.
Es el aspecto de la vida que incluye sensación, realización y clasificación, interpretándose como razonamiento de la que los poderes motivadores o principios activos son: Imaginación, aspiración e inspiración.
La aspiración e inspiración dependen de la imaginación, porque aspiramos y somos inspirados de acuerdo al grado de nuestra imaginación que alcanza las grandes alturas al punto de acción en línea con las impresiones recibidas.
Todo el proceso del pensamiento es un campo más o menos inexplicado en si mismo, pero junto con los cinco sentidos se establece una consciencia con relación al mundo exterior solamente.
Otra definición sería: “Según piensa el hombre en su corazón, así es” o simplemente: “Piensa en su corazón”. Significa que la consciencia del hombre con todos sus grados y matices variantes de la imaginación, aspiración e inspiración, que no está completamente limitado a las afectaciones del mundo externo y material.
Si conociéramos nuestra propia consciencia, indudablemente conoceríamos los principios de la vida, y si conociéramos la conciencia de nuestra compañera o compañero en su caso, lo cual implica en si mismo la perfecta comprensión, no cabe la menor duda que estaríamos ante el verdadero amor, es decir, inseparables.
Tal vez así es con la divina consciencia cósmica, no podemos saberlo solo intelectualmente, en perfecta armonía con la consciencia es que comprendemos, simpatizamos y no solo experimentamos sino que somos uno con él y no individualmente separados en el principio de amor.
El gran principio establece: Conócete a ti mismo, conoce a tu prójimo y la ilimitada consciencia cósmica se revelará de acuerdo a tu comprensión, simpatía y amor.
La consciencia es el centro de la vida del hombre, está situada entre dos mundos y por ende, abierta a ambos mundos, es, como si fuera el punto o momento entre lo mundano y lo cósmico, teniendo memoria del momento anterior y profético del momento futuro.
Dicho de otra manera, el hilo de la memoria permite a la consciencia transportarse al pasado y el hilo de la imaginación permite a la consciencia sentir, anticipar o proyectarse como si fuera al futuro.
El ahora de la existencia es una expresión, eso es lo dulce de la imaginación, la consciencia es como el punto del reloj de arena entre las arenas del pasado y las del futuro, pero de esto hablaremos ampliamente en un futuro próximo.