martes, 21 de enero de 2014

Evolución fanática

Hechos actuales y antiguos

El fanatismo ha sido desde tiempos remotos el resorte dominante en los seres humanos, capaz de modificar, destruir, aniquilar familias y hasta sociedades en su totalidad, ha sido suficiente que un líder piense que la sociedad debe “cambiar”  y diseña soluciones que finalmente se van a convertir en mecanismos opresores, eliminando la libertad de pensamiento junto con la pérdida del sentido común, entregando a los seres humanos al poderío dictatorial, con las consecuencias nefastas que toda dictadura ha demostrado.
Algunas veces, las dictaduras han logrado avances importantes en todos los sectores, casi puedo afirmar que los dictadores son necesarios, pero las leyes naturales indican  la observancia de los tiempos, es decir, que toda dictadura debe mantenerse un tiempo determinado como parte de un ciclo social, de otra forma tienden a convertirse en mecanismos de represión que de ninguna manera resultan benéficos a sus iguales.
En el siglo pasado, en el mundo surgieron todo tipo de dictaduras, pero en este siglo ha surgido una dictadura que ya podemos calificar de fanatismo, esto es, que lo que se desarrolló como un beneficio tecnológico en bien de la humanidad, poco a poco se ha convertido en fanatismo cruel y despiadado sobre todo en la juventud, bautizaré entonces dicho fanatismo como la “evolución fanática.
Los teléfonos “celulares”, que tanto beneficio otorgan a la sociedad
moderna, se han convertido en el fanatismo más peligroso que las creencias religiosas o profanas que nos invadieron en el siglo pasado, mucho daño causaron en su momento, se apoderaron del pensamiento y alma de personas bien intencionadas, sin sentirlo crearon desconcierto en todos los medios sociales a su alcance, tampoco las personas mal intencionadas pudieron salvarse ante los
embates del fanatismo.
Hoy en día el teléfono celular ha provocado un cambio social, es decir, aunque las personas se reúnan a comer, cenar o una charla de café, con tristeza se observa que cada integrante de esa reunión, tal vez sin sentirlo, se aísla con su aparato de comunicación y finalmente nadie  puede iniciar una conversación como antaño, hoy, cada persona ejerce su propia comunicación  con gente “invisible” al resto de los allí reunidos.
A lo largo de la historia humana, hemos escuchado la necesidad de conseguir la libertad, pues consideramos que los gobiernos quieren mantenernos oprimidos, o los dirigentes religiosos en todas las creencias intentan lo mismo, aunque los métodos sean distintos, el objetivo principal es lograr el domino de acción y pensamiento, lo cual se sabe que por medio del fanatismo se puede lograr con bastante éxito, derrocando imperios o creando nuevos.
Increíble resulta darse cuenta que un diminuto aparato receptor telefónico, hijo legítimo del presente siglo, haya logrado en poco tiempo, dominar el pensamiento de millones de seres humanos en todo el mundo, a pesar de la complejidad religiosa, social, sexual y económica, hasta la manera de entendimiento en la  niveles sociales con la diversidad de idiomas, este aparato ha logrado integrar una especie de idioma universal no imaginado hace apenas unos 20 años.
Como ha ocurrido en todos los tiempos, es la juventud quien alimenta este tipo de conflictos, es triste verificar que en las reuniones familiares son los jóvenes quienes buscan la clave de la conexión a Internet o terminan destruyendo la reunión argumentando que no tiene sentido prescindir del beneficio del Internet, tal vez habríamos de investigar cómo se pueden construir pozos sin fondo y sepultar el fanatismo “celular” y levantar templos adecuados en pro de las virtudes de la buena reunión familiar.

En un ambiente donde religión y política parecen estar estrechamente vinculados, luchando por expandir sus territorios, que benéfico les ha resultado el uso del “celular”, ya no es necesario “adoctrinar” con el fin de conseguir adeptos, ahora subir al “trono” es cosa sencilla, pues los jóvenes se encuentran demasiado ocupados en la comunicación con los seres invisibles, su mundo parece ser maravilloso, pero, no imagino la forma de vida dentro de 25 años, pero no importa, ellos, los jóvenes serán viejos entonces, y también entonces quizás encuentren
la solución al conflicto de este fenómeno, “la evolución fanática. 

miércoles, 1 de enero de 2014

La salud y sus aristas

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La salud es una de esas cosas de las que todo mundo habla pero en realidad nadie sabe a ciencia cierta lo que es en verdad, y digo esto porque la salud no es únicamente el hecho de no estar enfermo, la salud es un concepto tan amplio como la vida misma, la salud es interna y externa, la salud es objetiva y subjetiva, la salud tiene que ver con el pensamiento y el pensamiento es la capacidad que nos entregaron desde el momento en que llegamos a este mundo y es lo que nos distingue del resto de las especies vivas de este planeta.
La salud tiene que ver con el comportamiento, con los hábitos, con las tendencias y hasta con los mitos, la salud interviene en el carácter, en el estado de ánimo, en el describir un día lluvioso como el más maravilloso o el peor de los días, el cielo puede estar en su mejor momento y tal vez hoy lo percibo como la peor de las molestias porque hace calor, añorando quizás los días nublados, pero nunca o casi nunca me pongo a pensar que hoy es el mejor día de mi vida ya
que estoy con vida, aunque solo sea por el día de hoy, pensaré que mañana será otro día simplemente.
La costumbre de buscar culpable cuando algo nos molesta es práctica cotidiana, pues resulta más fácil buscar culpable que vernos al espejo con la etiqueta de culpabilidad, es muy difícil aceptar que podemos ser culpables de lo que hoy nos aqueja y por qué no culpar inclusive al ser supremo de todo lo malo que hoy nos ocurre, finalmente si lo culpamos a él, nuestro sufrimiento será soportable, total, no sabemos dónde buscarlo, pero eso sí, de alguna manera comprendemos que él nos escucha y que tiene la obligación de hacerlo por el simple hecho de habernos creado.
Pero nunca pensamos que en realidad estamos enfermos cuando buscamos culpable, en el fondo tal vez razonamos que algo nos pasa pero nunca aceptamos enfermedad alguna, a veces, nuestra alimentación  es insuficiente y poco adecuada, pero no especulamos que hemos perdido la salud, ah, lo olvidaba,
podemos culpar al médico, al servicio de salud que suponemos deficiente y afirmamos que ello es la causa de nuestra enfermedad, entonces, ahora aparece un nuevo culpable, el gobierno que no proporciona los servicios de salud adecuadamente.
Las causas de la pérdida de la salud son infinitas y todas ellas justificadas posiblemente, pero entonces: ¿Qué hacer ante este conflicto? Muchas veces he dicho que la salud está de algún modo relacionada con la seguridad, es decir, una buena seguridad es posible
que nos proporcione una buena salud, ya que la preocupación por la conservación de nuestros bienes indudablemente resulta estresante y en consecuencia se convierte en un atentado a la salud, podemos especular entonces que una buena seguridad afirma la salud.
La curiosidad es muy buena consejera en asuntos de seguridad y salud, La curiosidad es la que mueve montañas, la curiosidad sencillamente es nuestra alma personalidad, es lo que nos hace diferentes a cada uno
de nosotros y esa curiosidad se encarga de mantener la salud en óptimas condiciones, pero lo puede hacer también de manera contraria, todo depende del estado de ánimo que experimentemos o la herencia genética y la educación, la curiosidad depende también de la felicidad o la infelicidad, pero sigue siendo un asunto personal, entonces, nada justifica la necesidad de buscar culpable.
Concluyo entonces que todos los elementos apuntados nos ayudan al buen vivir o a lo contrario, pero observo que todo es parte de mí, los agentes externos influyen muy poco en mis decisiones, entiendo que soy el único culpable de lo que me sucede, bueno y malo, la lucha se centra en buscar por todos los medios a mi alcance una buena salud, construyendo en la medida de lo posible una seguridad aceptable, dando rienda suelta a mi curiosidad con el único objetivo de encontrar la buena salud que abre las puertas de la felicidad, objetivo fundamental de la creación, ahora comprendo la salud y sus aristas.

Es por eso que la razón de existir de un gobierno debe centrarse en proporcionar seguridad a los ciudadanos, lo que permite generar riqueza mediante la propiedad y el trabajo, esto es, una buena seguridad impulsa una buena salud en todos los aspectos y si a eso agregamos una buena educación, las puertas de la felicidad se abrirán de “par en par”, es decir, en toda su capacidad, de manera que seguridad, salud y educación habrán de caminar de la mano en toda sociedad actual y lograr con ello que las generaciones presentes y futuras vivan en paz, armonía y felicidad de manera real y no solo como buenos deseos, mientras tanto, busquemos poseer una buena salud en todos los aspectos.
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martes, 31 de diciembre de 2013

Seguridad, llave mágica

Hechos actuales y antiguos

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La seguridad es la llave mágica del progreso, de la felicidad, de la riqueza, de la ventura, de la convivencia humana, de la confianza en los seres humanos, del goce de las bellas artes, del goce de los espectáculos, también significa disfrutar de un buen fin de semana, la reunión familiar, el noviazgo, en fin, la seguridad promueve la prosperidad, la bonanza y todo aquello que usted imagine, pero la inseguridad nos arrebata lo anotado y mucho más y nos transforma, es como esos días brillantes que inesperadamente transmutan al día más gris de nuestra existencia.
La falta de seguridad produce también los fenómenos sociales, a veces
indescriptibles, donde vemos niños que en lugar de jugar, desarrollan actividades de adultos y muchas veces hasta denigrantes, resulta imposible proteger a esos niños porque el solo hecho de intentarlo puede significar la pérdida de nuestros bienes o de nuestras persona y entonces corremos el riesgo de convertirnos en parte de la estadística de lo que tratamos de proteger, los bienes entonces han de transformarse en los males que permaneciendo ajenos al dolor humano a la vez nos protegemos.   
Los niveles extremos de la falta de seguridad se presenta otras veces con el robo de la niñez de muchos seres que ni siquiera son capaces de razonar lo que es bueno y lo que es malo, de tal manera que, obligarlos a portar una arma que a todas luces
vemos que es exclusiva de las fuerzas armadas nos coloca en la peor de las
inconsciencias y todo porque no somos capaces de proporcionarnos una verdadera seguridad, como principal oficio de quienes gobiernan pues nada justifica que incumplan con la base fundamental de su razón de ser gobernantes, puesto que un pueblo seguro es un pueblo que produce lo necesario en función de las necesidades sociales, el secreto es quizás hacer leyes que permitan a cada uno dedicarse a lo que sabe hacer sin olvidar a los niños que representan el futuro inmediato.
La mirada triste durante la falta de seguridad simplemente desaparece cuando logramos que los niños rían, mostrando la alegría a que tienen derecho, es fácil lograr esa sonrisa si ocupamos nuestro tiempo a favor de la seguridad social, tal pareciera que no somos capaces de fortalecer nuestra sociedad con eventos tan simples como son la convivencia social que nuestros padres desarrollaron ante la carencia de tecnología sofisticada, esa tecnología que cada vez convierte la vida en un evento virtual y cuando pedimos convivencia resulta que son muy pocos los
niños y jóvenes capaces de intercambiar experiencias cotidianas a menos que se toquen temas de tecnología actual, no imagino como serán los tiempos por venir porque estoy más cerca del final de mi vida, sin embargo, creo que volviendo a la llave mágica de la seguridad, el futuro será maravilloso.
La seguridad como llave del progreso, la seguridad como actividad fundamental de quien ejerce el poder ejecutivo y que cada ciudadano se dedique a lo que sabe hacer, que se dedique a la profesión aprendida,
que quien sabe de la producción de alimentos sepa que su patrimonio está perfectamente protegido junto con su familia, lo que redunda en alta calidad en los productos del campo pues sin ellos la sociedad sucumbe, que quien sabe fabricar muebles dedique todo su tiempo y esfuerzo a perfeccionar de sus productos, lo mismo quien tenga la habilidad del comercio junto con los especialistas en cada materia, pero punto fundamental es que el poder ejecutivo en cada nivel sea capaz de proteger sus propiedades e instrumentos de producción así como a su
familia, que los niños puedan salir a la calle con seguridad, que los sitios de diversión admitan a cualquier ciudadano con la premisa de que sus bienes y personas reciben la protección adecuada y que todos, absolutamente todos los encargados de la seguridad rindan cuentas a satisfacción de quienes los eligieron, que nada empañe su proceder y entonces, solo entonces, la llave de la seguridad se convertirá en efecto en la llave mágica de la vida en sociedad.

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martes, 10 de diciembre de 2013

Soberanía



La soberanía se comprende como el poder de dictar leyes y hacerlas efectivas, bajo la promesa de legislar y administrar justicia con imparcialidad y equidad, pero eso es posible solo, si antes se busca ser un juez justo y perfecto, con las herramientas que la vida nos proporciona desde el principio.

Sugiero emplear consciencia en la actuación cotidiana, por medio de una personalidad coherente en seleccionar los mejores mecanismos en favor de los semejantes, aplicando excelente curiosidad, con el único fin de remediar los males de la familia primero, luego los del entorno con el ejemplo y quizás, alguien quiera imitar el procedimiento y poco a poco se repitan hasta lograr que cada uno cumpla con sus deberes y puedan gozar de los derechos que les corresponde.


La soberanía de ninguna manera se encuentra fuera del ser humano porque es un derecho y como todo derecho deriva de las facultades inherentes a la naturaleza humana, la soberanía es su propiedad, que es lo mismo que sucede con la verdad que no es patrimonio de alguien en particular, la verdad pertenece a la asociación humana.

Algunos autores afirman que cada ser humano tiene un derecho igual a concurrir al ejercicio de esa soberanía porque es parte de la asociación humana, por lo tanto, resulta indivisible, imprescriptible e inalienable, de tal suerte que la asociación humana resulta ser un gran taller de producción establecido con el objetivo del bien común, al cual cada uno contribuye según sus medios.


Podemos definir en tres tipos los derechos humanos: Naturales, civiles y políticos, los naturales pertenecen a todo ser humano, son imprescindibles, solo la fuerza le priva de ellos, nunca la justicia, los derechos civiles dependen de las leyes nacidas de sus necesidades propias, o de los usos y costumbres, y los derechos políticos solo pueden corresponder a lo que la asociación humana determine, pues de su uso bueno o malo, depende su existencia.

La justicia y la equidad nos aconsejan hacer que desde el primero hasta el último ser humano goce de los derechos naturales y en función de los derechos civiles se dice que quien no conoce las leyes de su país precisa ser representado en juicio por un apoderado y la distribución de los derechos políticos exige mayor discernimiento con la idea de evitar los intereses encontrados evitando así ofender a la justicia ni faltar a la equidad.

La soberanía entonces nos abarca a todos, gobernantes y gobernados, tarea del gobernante es defender al débil contra el fuerte, velar por la salud del gobernado, proteger el presente sin comprometer el futuro y no tratar de administrarlo todo, pues no hay mejor gobierno que el que no se ve gobernar y la tarea del gobernado, cumplir sus deberes y luego exigir sus derechos.

Jean Bodin afirma que la soberanía es el derecho que tiene el pueblo a elegir a sus gobernantes, sus leyes y a que le sea respetado su territorio. Según esto, habría que considerar que el derecho se tiene frente a alguien y porque alguien lo concede; en consecuencia, habría que convenir en que la soberanía, más que un derecho, es el "poder".


Porqué entonces en el mundo existen diferencias tan marcadas en el terreno social que pareciera un mal de todos los tiempos, según la clásica definición de Jean Bodin, recogida en su obra del año 1576 los seis libros de la república, soberanía y soberano es quien tiene el poder de decisión, esta definición muestra en síntesis la amplitud del concepto de soberanía, que como tal, ha perdurando a través de los tiempos, aunque no exento de variaciones a lo largo de la historia.


¿Será entonces tiempo de retomar conceptos como el de soberanía y revisar lo que hemos estado haciendo mal desde hace tantos años? Las diferencias sociales son diametralmente opuestas, pobres muy pobres y ricos muy ricos, habremos de recordar que un juez representa al soberano que todo lo vigila, con la obligación de dar a cada uno en todos los sitios y a todas horas lo que le pertenece, podemos comenzar con la imagen que vemos en el espejo y definir si somos soberanos, es decir, si existimos capaces de juzgarnos, si hemos dado a nuestra familia lo que le pertenece.

sábado, 21 de septiembre de 2013

En donde termina el mar

Hechos actuales y antiguos
Esta es una pregunta habitual en un niño de al menos tres años de edad, y la respuesta que cada padre inventa, no siempre es convincente, sin embargo, los niños muestran una inteligencia superior a nosotros al no cuestionar nada.
Un cuento muy antiguo refiere que el mar termina en la cabeza de la tortuga, que es la que mantiene la tierra como la vemos, y es que, debieron existir tiempos en los que nadie sabía cómo era el mundo que tenía ante sus ojos.
A la fecha todo el conocimiento lo tenemos al alcance de un dedo, en efecto, solo se necesita un dedo para saber y entender que el mundo no es plano, sino que es como una esfera y que lo que conocemos como mundo, es parte de un inmenso universo.
La imaginación no alcanza a deducir y mucho menos a explicar cómo es nuestro universo, tal vez esa sea la razón por cual las religiones han capturado a los seres humanos con la promesa de la vida eterna, con castigos y premios.
La religiosidad y la permanente búsqueda espiritual de la humanidad han dado a diversos sitios y construcciones un carácter místico y trascendente donde asoma lo divino.
Los cultos y creencias pasadas y presentes se caracterizan por la distinción de espacios sagrados, lo sagrado suele vincularse con el culto a la divinidad y la intensión de propiciar su favor o simpatía con el creyente.
Puede hablarse de personas sagradas o intermediarios entre los creyentes y la divinidad, pero, hasta se hacen montajes especiales y fastuosos con lo que logran convencer a todo creyente que esté dispuesto a dar fe de la verdad predicada.
Muchos de los hechos que se encuentran documentados de tiempos remotos, indudablemente que han sido escritos básicamente por enterados religiosos, y se han aprovechado de eso en la convocatoria de adeptos que enriquecen sus arcas.


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martes, 10 de septiembre de 2013

Falacia consuetudinaria

En la década de los sesenta conocí de cerca el asunto de la selección de fútbol de México y también conocí a un personaje muy especial: Ignacio Trelles, el gran “Nacho Trelles”, un hombre de un gran valor como ser humano y como técnico de la selección de fútbol, a partir de entonces me llamó la atención un común denominador en función de los resultados que nunca nos daban el placer de festejar en grande, el “ya merito” o el “jugaron bien pero perdieron” poco a poco se convirtió en ese común denominador, o falacia consuetudinaria.
Pienso que algo no está bien dentro del grupo que maneja el fútbol, porque resulta confuso que jugadores de fuerzas inferiores hasta nos han regalado trofeos de nivel mundial y quienes ocupan lugares de la llamada “selección mayor”
hasta nos provocan descontento a la hora de buscar los resultados mínimos contra toda lógica estratégica, lo cual redunda en un descontento generalizado e incluso el desdén del aficionado que paga boleto de entrada en los estadios.
Quienes manejan el negocio del fútbol creen o no se dan cuenta que, quien paga su espectáculo no son los medios de comunicación, sino el aficionado que consume los productos que anuncian los medios,
pareciera que es al que menos toman en cuenta, tampoco reflexiona sobre el comerciante que  con gran esfuerzo acondiciona su negocio con tecnología de punta, con el único propósito de obtener mejores ventas cuando juega la selección de fútbol.
Por sistema, ocurre que todos los directores técnicos que han dirigido la selección mayor, comienzan con triunfos que nos invitan a declarar: “ahora si llegaremos a cuartos de final” y ese final es el mismo. ¿Llegaremos al mundial en esta ocasión?
Declaro que este artículo está escrito al día siguiente de la derrota sufrida ante la selección de Honduras que se sobrellevó terriblemente y como solución, se destituyó al director técnico en turno.
Decenas de directores técnicos han desfilado por la selección, cada uno de ellos me merece un reconocimiento por su trabajo, pero por sistema sucede que por causas diversas, en determinado encuentro, los jugadores “fallan” también por diversas causas, las disculpas son tan variadas como las excusas de seres irresponsables, olvidan a quien patrocina realmente el espectáculo, son los aficionados que siempre guardan la esperanza de “ahora sí”.
No es poco el dinero que perciben quienes participan en este juego de intereses, que dicen es con el fin de entretener a los fanáticos, solo me pregunto: ¿Si están contratados como profesionales, lo menos que deben hacer es jugar como profesionales?, muchas veces he analizado jugadores de otros países que en verdad si juegan como profesionales y los nuestros no imprimen la misma entrega, en ocasiones ni lo mínimo necesario.
Pienso que el director técnico en turno, carece de “poder” a la hora de elegir a quienes participarán en cada encuentro, parece ocurrir que alguien ajeno a la dirección técnica, dicta la lista de los prospectivos y bajo condiciones especiales, otras veces hasta me parece que existen ordenes de trabajar lo menos posible hasta conseguir la derrota, desde luego deseo fervientemente, que lo que acabo de decir solo sea locura mía, causada por la desesperación de ver que nunca salen las cosas como esperamos.
Cierta vez entrevistaron a un jugador de un equipo europeo que finalmente le ganó a nuestra selección, su opinión fue que afortunadamente el director técnico en turno, rechazó integrar a uno de jugadores mexicanos de gran prestigio, que bueno que no lo integró dijo, si lo hubiera hecho, lo más seguro es que por el impacto popular de dicho jugador, la derrota se hubiera presentado sin remedio y al parecer el resto del equipo europeo coincidió con ese punto de vista.
No hay duda que algo no se está haciendo bien en el fútbol de México, parece ser un mal de país, las mismas actitudes y reacciones se presentan en distintos ámbitos, no solo deportivos, hasta en lo político, donde no se toman la molestia de preguntar al ciudadano que es lo que realmente necesita, de manera que es un hecho que nadie voltea la mirada al fanático del fútbol, consumidor final del fabuloso negocio del “balompié”.
Por respeto a quienes manejan el negocio del fútbol, he decidido no mencionar nombres, es posible que muchos ejecutivos y jugadores lo tomarían como intimidación, sin embargo, a ellos solo quiero decirles que tienen ante su vista un gran problema,
el aficionado al fútbol también puede dar la espalda y ausentarse de los estadio y de los medios de comunicación, creando una catástrofe económica directa e indirectamente a quienes en este momento le han apostado al fútbol con sumas millonarias.
Hasta me parece escuchar a José Vasconcelos cuando declaró que se requerían 500 años en la lucha por hacer de los mexicanos una verdadera raza cósmica, con el señorío y poderío a que tiene derecho por haber nacido en esta patria maravillosa, que solo necesita que quienes la habitan, de manera real vistan el traje de triunfadores,
el traje de grandes señores en tiempo real y que sean capaces de entregar el mejor legado a las generaciones siguientes, que la falacia consuetudinaria se pueda sepultar en un pozo sin fondo y que surja la virtud del triunfo, la enseñanza positiva del nuevo México, el México en el que creo, en el México que derrumba la falacia consuetudinaria.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Serendipia infantil

La Serendipia es una práctica común en los niños, ellos no se encuentran supeditados a formulismos convencionales, simplemente son niños y como tales, descubren fácilmente palabras o conceptos como el que hoy nos ocupa, una Serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado, se produce cuando se busca otra cosa distinta, le pido me acompañe en esta aventura, creo que será de su agrado.
He titulado “Serendipia infantil” a este artículo porque considero que los niños nos muestran Serendipia a cada momento y de manera automática, él niño está libre de inducciones y pasiones, que nuestros padres y el medio ambiente se ocuparon de inculcarnos desde temprana edad, si esta palabra la hubiese descubierto desde mis años primeros, tal vez hoy sería mucho más feliz de lo que he sido a lo largo de mi existencia que no es poca cosa, pero nunca es tarde.
Serendipia se puede entender cuando un niño busca una galleta en la despensa y descubre deliciosos dulces, también puede referirse a la habilidad de reconocer que ha hecho un descubrimiento importante aunque no tenga relación con lo que busca, hasta podríamos describir la Serendipia como sinónimo de la casualidad, coincidencia o accidente, algunos autores han escrito sobre algo que han imaginado y que no se conoce en su época, a futuro se demuestra que eso existe tal como lo definió el escritor y con los mismos detalles.   
Ocurre en muchas familias que mamá, por razones educativas, a la hora de comer le sirve a papá un suculento trozo de carne y al niño solo un pequeño fragmento, desde luego que lo hace por razones convenientes a la constitución física de cada uno, pero el niño simplemente protesta porque supone que debe repartirse la comida en partes iguales aunque no se consuma de inmediato, a la sazón descubre por Serendipia que el mundo no es igual para todos, algunas veces  le han hablado de la igualdad y la fraternidad en familia, ahora ha descubierto que el mundo es distinto.
El niño todavía no sabe lo que es la democracia, solo sabe que la estructura familiar es de arriba hacia abajo, que las ordenes se dictan de mamá a hijo y de papá a mamá e hijo, de manera que le desconcierta infinitamente el lugar que ocupa en la familia y como desconoce los mecanismos de “presión” que debe ejercer, no le queda más remedio que aplicar en primer término algo que conocerá a futuro como “tolerancia”, sin embargo, una situación de este tipo desencadena evidentemente una serie de acciones que afectan el buen funcionamiento familiar.
Muchas veces no damos importancia a los “pequeños detalles cotidianos”, no computamos los efectos de estas causas o lo que causa un efecto como el descrito, pasado el tiempo ocurrirá una Serendipia, cuando ya se hayan descompuesto tanto las relaciones familiares, que descubrir una solución aceptable implicará una tarea difícil como el encontrar una aguja en un granero.
En tiempos remotos se entregaba todo el poder en un Rey que prácticamente era dueño de vidas y haciendas, entonces, los súbditos solo se preocupaban por obedecer mandatos, muchas veces injustos, pero a cambio recibía un pedazo de pan y un poco de agua con unos granos de sal, eso era suficiente en su vida y no se daba cuenta de que el rey, si degustaba los manjares más sofisticados y caros, esta situación prevaleció muchos años hasta que un día, alguien aplicó la Serendipia y descubrió que el Rey era distinto, que comía muchas cosas además de pan agua y sal.
Imagino entonces que, por Serendipia, se descubrió lo que hoy conocemos como el poder tripartita o sea: La democracia, donde el Rey, ministro o presidente no puede ejercer el poder de manera absoluta, así el niño, cuando no entendía la marcada diferencia a la hora de comer, donde la decisión se tomaba de manera “autoritaria”, es decir, en un solo sentido, es posible que los problemas del mundo en este momento se deban a que no todos tenemos el mismo tamaño del trozo de carne a la hora de la comida.