La
sonrisa es la mejor medicina o la mejor terapia para encontrar la felicidad
sobre todo cuando las cosas no resultan como lo deseamos.
Existen
documentos que describen la manera como los sirvientes de las monarquías
antiguas debían llevar consigo un espejo pequeño que pudieran guardar en sus
bolsillos.
La razón
era porque en el momento en que alguien se presentaba ante ellos todos debían
mostrar una sonrisa agradable, que junto a su aspecto impecable, la impresión
que causaban de alguna manera garantizaba éxito en las relaciones entre los
reinos.
En el
mundo actual parece que solo el sexo femenino ha entendido el mensaje, salvo
algunos caballeros que cuando asisten a una entrevista de negocios acostumbran
dirigirse a los sanitarios para checar su aspecto.
Colocarse
frente a un espejo siempre ha sido una buena costumbre, nada hay mejor que
estar conscientes del aspecto que presentamos ante las personas.
Es común
que al platicar con alguna persona conocida de momento nos pregunta que es lo
que nos pasa porque parece que estamos enojados o nuestra cara muestra enojo.
El
problema se incrementa cuando nos entrevistamos con gente desconocida y que
tratamos de hacer negocio, esas personas nunca se atreverán a comentar el
aspecto que presenta nuestra cara.
En este
caso si que es problemático el asunto, muchos negocios se derrumban por ese
hecho tan simple pero tan significativo en la vida.
Siempre
que tengo oportunidad de hablar con personas conocidas y que muestran ese
aspecto de enojo por la razón que sea, me he permitido hacer una sugerencia:
verse al espejo.
La
técnica es sencilla, buscar un espejo que nos pueda entregar una imagen de
cuerpo completo, de manera que podamos revisar cada parte del frente que sea
posible reflejar.
El
vestuario es lo primero que salta a la vista, es posible que al vernos en el
espejo descubrimos que la combinación de colores no es la adecuada para la cita
a la que pretendemos asistir.
Una vez
resuelto el problema del vestuario, debemos girar, observar el lenguaje
corporal, practicar algunos ejercicios de mímica, posturas y movimientos
simples.
Importante
es el lenguaje facial, el que va a acompañar al lenguaje oral, cada palabra o
cada frase debe ir acompañada de una actitud facial congruente, no podemos
decir: solicito, con una actitud de enojo, por dar un ejemplo.
Si vamos
a solicitar algo, la sonrisa es la mejor de las actitudes y si esa sonrisa es
cautivadora, tengan la seguridad que la respuesta va a ser afirmativa.
Disculpe
si lo que digo parece una tontería, le aseguro que a lo largo de mi vida, la
sonrisa ha sido la llave maestra que ha abierto todo tipo de cerraduras, creo
que llenaría una mil páginas si me propusiera contar mis anécdotas.
Mi
consejo es: nunca aparte de su bagaje personal la sonrisa, trate se ser feliz
aunque por el momento esté viviendo lo contrario, recuerde que las cosas
amargas son más extensas que las dulces, mejor guarde energías para disfrutar
las cosas dulces en su exacta dimensión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario