Cuando escucho historias de
extraterrestres, dentro de mi imaginación siempre surgen preguntas que me temo
no tienen respuestas, por lo menos desde mi lógica, y entonces todo se disuelve
en el terreno de la fantasía.
¿Por qué unos seres tan avanzados en
física e ingeniería que son capaces de cruzar grandes distancias interestelares
y atraviesan paredes como fantasmas se manifiestan tan atrasados en biología?
Lo anterior es: ¿porque muchas personas
que aseguran han sido “secuestradas” o “abducidas” por seres extraterrestres,
intentan llevar sus asuntos en secreto, no eliminan con firmeza los recuerdos
de esas abducciones?
¿Por qué tomarse la molestia de repetidos
encuentros sexuales entre extraterrestres y humanos? ¿Por qué no robar unos
cuantos óvulos y esperma, leer todo el código genético y fabricar tantas copias con las variaciones
genéticas que se quiera?
Nosotros los humanos que no podemos
cruzar el espacio como ellos y sin embargo, podemos clonar células, ¿Cómo es
que podríamos ser el resultado de cría
extraterrestre? Como lo han afirmado muchos autores.
La preocupación de estos relatos levanta
una bandera de advertencia, especialmente si tomamos en cuenta el equilibrio
tan inestable entre el impulso sexual y la represión social, que ha
caracterizado a la condición humana por siempre.
Desde mis primeros años recuerdo que se
coloca a seres extraterrestres en una posición de superioridad con respecto a
nosotros y desde esos, mis primeros años la pregunta ha sido la misma: ¿Por qué
no se dejan ver con toda claridad? ¿Qué es lo que esconden?
Desde mi primera infancia me he
preguntado: ¿Si en verdad son seres tan superiores con respecto a nosotros que
les impide dejarse ver? ¿Será acaso que son ellos los que nos tienen miedo y no
a la inversa?
Se dice que algunos abducidos se resisten
a hablar por temor a la hostilidad y rechazo de los escépticos, se supone que
su desconfianza incluye a los programas que transmiten los medios de
comunicación de manera permanente sobre estos temas.
Creo que los propios sujetos que dicen
haber sido abducidos temen no recordar todos los detalles que aseguran haber
vivido o si lo que recuerdan es un acontecimiento externo o un estado mental
fuera de la normalidad.
La pregunta sigue siendo la misma: ¿Qué
es lo que les impide a los extraterrestres manifestarse con toda claridad y si
es que son tan superiores a nosotros, que les impide comunicarse con nuestro
mismo lenguaje?
Será entonces que ese asunto de los
extraterrestres sigue y seguirá siendo un asunto de fantasía que solo persigue
vender ejemplares electrónicos o escritos y obtener grandes ganancias.
Le invito a reflexionar en este asunto
por demás fascinante.