Por: Julio Torres.
Conflictos económicos, sociales y sexuales son utilizados para organizar la estructura de una historia que será presentada en el escenario de un teatro y tal vez en el cine y la televisión.
Estos conflictos se dice que nos acompañarán el tiempo que permanezcamos en este mundo y que cada uno de ellos habrá que resolverlos todos los días y aparentemente cada tres o más horas del día.
Hace más de dos mil años los trágicos griegos: Esquilo, Sófocles y Eurípides, explicaron esta teoría por medio de obras teatrales y cada uno con su estilo.
Esquilo dedica su estilo a los conflictos entre los dioses, castiga a Prometeo encadenándolo a una roca por haber descubierto el fuego.
Sófocles dedica su mensaje a los conflictos entre monarcas y manifiesta los problemas del destino con una de sus obras como Edipo Rey.
Eurípides introdujo numerosas innovaciones dramáticas, encargándose de los conflictos entre monarcas y el pueblo, incursiones en el análisis psicológico y los mitos, escribe también dramas satíricos.
Las historias que se presentan actualmente en el cine, teatro y la televisión siguen conservando la estructura de aquellos trágicos griegos, ya que sería imposible tratar nuevos conflictos de los seres humanos.
Cambian los tiempos, cambian las estructuras sociales, cambian los escenarios, pero nunca cambiarán las necesidades humanas establecidas desde el inicio de los tiempos.
Después de los trágicos griegos surgieron infinidad de autores, cada uno con su estilo, pero ninguno ha podido desprenderse de los conflictos fundamentales mencionados.
Recuerdo en este momento infinidad de historias, todas ellas muy importantes que inclusive se han convertido en clásicas y nada encuentro que no contenga problemas sociales, económicos o sexuales o los tres en una misma historia.
En múltiples ocasiones he dedicado tiempo a ver televisión a la hora dedicada a las amas de casa y encuentro que todas las historias se parecen, que todas contienen los conflictos mencionados, solo cambian los nombres y los escenarios.
También observo que a la mayor parte de los actores permanecen en un tipo de personaje, quizás para que sea más sencillo el trabajo de dirección y producción.
Pero el objetivo se cumple, los medios de entretenimiento son eso, formas de entretener a los espectadores a cambio de la atención que prestan a los anuncios comerciales.
El punto fundamental que se me ocurrió al escribir esto es la particularidad del asunto, que todos los conflictos presentados en las obras de teatro tienen como condición tratar temas referentes a la necesidad económica, social o sexual.
Es posible que si usted amigo lector se interesa por escribir historias, no le busque mucho, estructure sus historias en cualquiera de los conflictos mencionados, por lo menos será divertido.






